¡Qué pobres de mentes son!
Diariamente, después de mi trabajo llego a mi hogar consolidado como mi mejor lugar de felicidad y amor por los que me rodean. Siento frustración cuando enciendo la televisión al ver tanta estupidez, tendría que mencionar varios programas: Tinelli, Susana, pero lo más bajo e inconcebible Gran Hermano. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar esta burla televisiva, conducida por una persona sin escrúpulos, sin códigos, altamente soberbio, millonario de pesos no de amor familiar? Porque seguramente sin dinero no tendría gente a su lado. Realmente es un ser humano lleno de falsedad y lo único que le interesa es el dinero ganado aunque sea ridículamente. ¡Qué pobres estamos mentalmente! Somos títeres de una sociedad dominada por algunos estúpidos que se hacen encerrar dentro de una casa, mostrando intimidades que a los seres humanos con un poco de conciencia no les interesa en lo más mínimo. Somos una sociedad maltratada psicológicamente, somos un número al cual los grandes poderes nos manejan dándonos espejitos de colores. No sé si esta carta será publicada, pero si lo es tomemos conciencia en dónde estamos parados y analicemos cuán bajo está nuestro nivel intelectual. Dejemos de engordar a esta gente sin cultura y cada vez con más capital, aburguesados, que nos refriegan sus pertenencias por la cara, ganadas irónicamente y sin vergüenza a tal punto que no les interesa su forma payasesca de actuar. Qué pobres de mente son, pero millonarios al fin.

Jueves 29 de Diciembre de 2011

Diariamente, después de mi trabajo llego a mi hogar consolidado como mi mejor lugar de felicidad y amor por los que me rodean. Siento frustración cuando enciendo la televisión al ver tanta estupidez, tendría que mencionar varios programas: Tinelli, Susana, pero lo más bajo e inconcebible Gran Hermano. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar esta burla televisiva, conducida por una persona sin escrúpulos, sin códigos, altamente soberbio, millonario de pesos no de amor familiar? Porque seguramente sin dinero no tendría gente a su lado. Realmente es un ser humano lleno de falsedad y lo único que le interesa es el dinero ganado aunque sea ridículamente. ¡Qué pobres estamos mentalmente! Somos títeres de una sociedad dominada por algunos estúpidos que se hacen encerrar dentro de una casa, mostrando intimidades que a los seres humanos con un poco de conciencia no les interesa en lo más mínimo. Somos una sociedad maltratada psicológicamente, somos un número al cual los grandes poderes nos manejan dándonos espejitos de colores. No sé si esta carta será publicada, pero si lo es tomemos conciencia en dónde estamos parados y analicemos cuán bajo está nuestro nivel intelectual. Dejemos de engordar a esta gente sin cultura y cada vez con más capital, aburguesados, que nos refriegan sus pertenencias por la cara, ganadas irónicamente y sin vergüenza a tal punto que no les interesa su forma payasesca de actuar. Qué pobres de mente son, pero millonarios al fin.