Carta de lectores

Iapos: ¡Cumplan con los afiliados!

Jueves 27 de Agosto de 2020

¿Quién controla a las obras sociales que no cumplen con sus afiliados? ¿Cómo pueden manejarse tan arbitraria e impunemente con quienes aportamos, en mi caso, por más de 30 años como docente? Cierta y lamentablemente sé que no soy la única que lo padece. Basta con leer esta prestigiosa columna de La Capital para verificar que es así. Me solidarizo con las lectoras Noelia Ojeda (Carta de Lectores 8/8) y con la lectora cuya carta apareció firmada con DNI 20.674.968 (17/08), por citar lo más reciente. Mi esposo, luego de innumerables estudios, fue diagnosticado con una enfermedad intestinal severa, para lo cual necesita una medicación, llamada Humira AC. Iapos, haciendo uso de su, supongo, “mayor idoneidad médica”, sugiere el cambio por otra, “casualmente” más económica, sin ningún tipo de argumentación ni respaldo clínico y seguramente sin haber leído la cantidad de informes, historia clínica, descargo hecho por el profesional que atiende a mi marido, sin conocimiento de las veces que estuvo al borde de la cirugía.

En una palabra, sin importarle absolutamente nada del paciente al que “le sugieren” aceptar lo que alguien, lo digo así porque nadie firma la sugerencia, desde la impunidad que da el anonimato, dice que es eso o nada. ¿Quién se hace cargo de lo que la falta de medicación puede acarrear en la salud, ya deteriorada, de mi esposo? ¿Quién garantiza que “la sugerencia” es igual de efectiva que la medicación prescripta por el médico tratante? Tanto el profesional, un prestigioso gastroenterólogo con amplia experiencia, como yo, además de rechazar con argumentos fundados el cambio de medicación, hemos realizado todos los trámites y seguido todas las vías correspondientes. Hasta hemos soportado el maltrato verbal y anímico que supone la angustia de ir y venir, para salir con las manos vacías.

Por otra parte, tenemos conocimiento de que otros pacientes con la misma patología, afiliados a Iapos, están recibiendo Humira, ¿y entonces? En estos momentos que estamos pasando, tener que lidiar con una enfermedad crónica no es lo mejor que te puede pasar, pero si encima le agregamos tener que luchar con la burocracia y la desidia de los que están obligados por ley a aliviarte es doblemente cruel. Me pregunto, finalmente, señores auditores de Iapos, ¿si fueran sus familiares también les negarían la medicación? ¡Cumplan con los afiliados!

Susana Palermo

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