Miércoles 16 de Abril de 2008
Para el Indec la inflación de marzo fue 1,1 por ciento, ni la mitad de lo calculado por consultoras privadas. Para el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, la gente se equivoca cuando cree que le están mintiendo porque, por ejemplo, compra un tipo de pan o un corte de carne que no son los mismos que mide el Indec. Para la gente el funcionamiento del Indec es fabuloso: pura fábula. En enero de 2007 se comenzó a modificar algunos componentes del índice de precios al consumidor (IPC) con el propósito –por cierto inaceptable– de mostrar cifras de inflación más reducidas de las que ocurrían en la realidad. Como dicho índice es utilizado por el propio Indec en otras áreas del campo social y productivo, la tergiversación se propaga a otros sectores de la información oficial, como la pobreza, la indigencia y el producto bruto de sectores que se miden a través de cantidades monetarias ajustadas por inflación. El gobierno niega que esto esté ocurriendo, acusando a quienes lo señalan de intentar alarmar con fines espurios y sancionando, desplazando o echando a técnicos del Indec por sus denuncias sobre manipulación de los índices. Se ha anunciado repetidamente que se trabaja en un cambio metodológico para la elaboración del IPC. Aún si se lograra un nuevo índice que permitiese recobrar la credibilidad en la medición oficial, subsistirá la necesidad de investigar y aclarar las irregularidades denunciadas.
Carlos A. Parachú, LE 6.012.558