Cartas de lectores

Hoy me tocó a mí, de nuevo

Diez de la mañana de un viernes, calle Mitre y San Lorenzo, en Rosario. Decidí mandar un mensaje de whatsapp por celular.

Sábado 08 de Junio de 2019

Diez de la mañana de un viernes, calle Mitre y San Lorenzo, en Rosario. Decidí mandar un mensaje de whatsapp por celular. Mala idea. Un motochorro apareció andando por la vereda, esquivando gente, un puesto de diarios, las columnas de los edificios y me arrebató el dispositivo de un manotazo. Una acción quirúrgica. Bajó a la calle por Mitre y se perdió entre los autos. Punto. Sentí bronca, me culpé por haber cometido ese descuido. En esa zona es normal oír gritos de gente asaltada por los "choros" que tranquilamente desarrollan sus tareas delictivas. Es el primer robo de celular que sufro. Pero no el primer robo que he soportado. Lo denuncié, para la estadística. Muchos otros habrán tenido experiencias terriblemente peores, y en zonas más abandonadas por la autoridad. No hay límite de ningún tipo. Pero me tocó a mí y duele más que leer sobre hechos ajenos, ¿no es cierto? Funciona así la cosa. Hace unos días le tocó a un conocido que caminaba a primera hora de la tarde, hablando por su celu (Entre Ríos, entre Salta y Tucumán). Pobre, le fue peor. Eran dos en una moto. Se bajaron y lo fajaron. Con rima. Adiós celular y billetera. En relación a la zona céntrica, ¿es tan difícil controlarla? Parece un cuadrante de calles rectas, un tablero de ajedrez. ¿Hay ineptitud, negligencia o temor en la prevención y control del delito? En otros países sí. Acá parecería que no. En la peatonal, sólo ahí, se ven a muchos policías de calle, agrupados mensajeando, hablando entre ellos o con los de la Gum (se han hecho muy amigos entre ellos, por cierto), fumando, displicentes. ¿Falta de actitud y disciplina? Seguro. No creo en la existencia de zonas liberadas o franquiciadas a delincuentes, tendría que haber un sinnúmero de cómplices asociados de un lado y del otro, formando una especie de Pyme delictiva. Sería muy notorio. Más bien creo que hay un desinterés y una incompetencia de un nivel pocas veces visto de quienes tienen a su cargo la defensa del ciudadano honesto. Mientras tanto, en Ciudad Gótica, es época eleccionaria. Los políticos de siempre salen por radio, TV; en panfletos y afiches, mirándonos triunfantes con sus sonrisas blanqueadas, para decirnos que esta vez sí tienen la solución para el problema de la inseguridad. Que por favor, o por ellos, los votemos.

Una bomba de tiempo

Con relación al dúo Fernández-Fernández, Durán Barba afirma que es"una bomba de tiempo" (Perfil, 26 de mayo). Que cualquier persona que haya logrado ser electa presidente del país necesariamente debe tener condiciones de liderazgo notables, aunque aparente ser mediocre o incapaz. Es evidente que el autor desconoce la idiosincrasia del animal político argentino, que admira al mediocre incapaz porque da rienda suelta a su propia sutil añoranza de seguir viviendo cómodamente en el útero materno. De hecho, creo que si los argentinos pudiésemos hacer las cosas realmente a nuestra manera, seguramente elegiríamos de presidente a Zoolander, porque se cree lindo, conoce todos los movimientos de la pasarela, no tiene una idea propia que pueda expresar coherentemente, y es un descerebrado cuyo sentido de la vida laboral es party, party, party. ¿Es de sorprenderse entonces que en este momento álgido de nuestra historia tengamos las paupérrimas opciones que se nos proponen y que sin duda nos merecemos?

Frases de Massa repudiables

He leído una frase del señor Sergio Massa, repudiable bajo todo punto de vista cuando dijo: "el campo tiene que dejar de saquear y dar más trabajo". No sé si será la ignorancia o tuvo un lapso mental para decir tamaña barbaridad. El campo es el mayor proveedor de divisas del país, con eso recursos se mantiene la educación, la Justicia, la salud, la administración general y se ejecutan las obras públicas. El campo es el que provee casi todo los alimentos que comenos los argentinos. Además, es el mayor generador de mano de obra en forma indirecta, ocupa fábricas de implementos agricolas, fundiciones, acerías, agroquímicos, fábrica de camiones (más de medio millón de camiones circulan por el país por el campo), vehículos de carga, trenes, molinos harineros, aceiteras, portuarios, frigoríficos, productos lácteos, la construcción. Hay muchos políticos, como Massa, que viven en una nube y no ven la verdadera realidad del país. Una vergüenza

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