Sanatorio Parque

Héroes anónimos

Viernes 27 de Agosto de 2021

Quiero contar una historia de familia, sintética para no cansar, pero profunda para meditar. Uno de mis hijos se enfermó de Covid. Al principio sus síntomas no fueron alarmantes pero su estado general se fue complicando y fue internado en el Sanatorio Parque. Se desató el infierno. Lo incierto de su futuro sacudió los pilares de mi resistencia, la de toda mi familia y la de todos los que tanto lo amamos. Sabedores de la calidad y calidez de todo el personal, confiábamos, más nada alcanzaba a llevar paz durante esa espera infernal de futuro incierto e imponderable. Como madre me di cuenta que se había invertido el orden natural del universo y desee de todo corazón ser yo y no él quien estuviera en ese espacio de incertidumbre vital. Mil veces rogué que así fuera. ¿Cómo pasamos esos días, los peores de nuestras vidas? Mejor intentar olvidarlos. Ahora ya está. Porque una inolvidable mañana comunicaron que mejoraba, que le habían quitado el respirador, que sonreía. La actuación de todos los trabajadores de la salud con tanta diligencia y profesionalismo, no sólo colmaron el asombro sino que hicieron imposible definir con palabras la admiración que provocan. Esta historia sucedió en Rosario. Nuestra ciudad de Rosario que cuenta con personajes que no necesitan figurar en los medios para brillar. Enorgullecen la ciudad, la hacen magna, confiable, estupenda. Porque ellos son los héroes, auténticos héroes de esta pandemia. Para ellos llegue el eterno agradecimiento de una madre.

Edith Michelotti

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario