Jueves 27 de Marzo de 2008
Leo y escucho que la presidenta de la Nación quiere invertir mucho dinero para un tren bala. Y entonces pienso: ¿no será más fácil, señora presidenta, poner los pies en la tierra y ver las necesidades de los niños hambrientos y la soledad de los abuelos? En este sentido, los Abuelos Sustitutos fuimos invitados por un grupo de papás para crear un comedor para 120 niños. Para que sea distinto a otros comedores habilitados, los abuelos debemos comer con los niños diariamente, no sólo para darles la comida sino para alimentar sus almas, escucharlos y no hacerles sentir el frío de la falta de estar con su familia. Y ahora estamos en este hermoso proyecto. Por ello, pido a los funcionarios que fueron pateando el proyecto para adelante y a los que no lo hicieron que nos den una mano para que este comedor sea generador de otros en la ciudad con la misma temática. Los niños de hoy necesitan contención afectiva, amor, compañía, ser escuchados y acompañados.
Martha Chimento (Directora y fundadora de Abuelos Sustitutos)