Gracias al Pami I
El 4 de agosto pasado, después de un prolongado sufrimiento, se fue María de los Angeles. Su internación en el Policlínico Pami I nos puso en contacto con el personal médico (desde el mayor cargo jerárquico), enfermería, mucamas y asistentes de cocina del cuarto piso, habitación 44/02.

Lunes 01 de Septiembre de 2008

El 4 de agosto pasado, después de un prolongado sufrimiento, se fue María de los Angeles. Su internación en el Policlínico Pami I nos puso en contacto con el personal médico (desde el mayor cargo jerárquico), enfermería, mucamas y asistentes de cocina del cuarto piso, habitación 44/02. Hace algunos meses, hemos leído en La Capital lo que decía el médico y religioso Albert Schweitzer acerca de la muerte: que lo más trágico de ella, especialmente cuando es temprana como en el caso de María de los Angeles, es "ese dolor que deja, ese dolor que es tirano y hacedor de otros dolores". Gracias a Dios, el haber hallado en el Policlínico Pami I un grupo sensible, idóneo, contenedor, imbuido de alto espíritu humanitario y gran profesionalismo, nos ayudó a soportar tan abrumadores momentos. Este hecho ha sido esperanzador, cada actitud individual o colectiva exaltó lo bueno y lo noble, proclamó la equidad y la justicia, mostró personas que se toman tiempo, quizás restado a su descanso, para pensar, responsabilizarse, implicarse y ser protagonistas. Muchas gracias y que Dios bendiga la labor que realizan.

Familia Machinalle Centineo,

DNI 2.982.555