Cartas de lectores

Filosofía argentina

Sábado 30 de Noviembre de 2019

El tango, con su música y sus letras, es sin ninguna duda la perfección, que proviene del espíritu y el modo de ver las cosas al expresarlas en nuestra sociedad. Sin embargo, como somos una complejidad tan diversa, por todo el rejuntado humano, que ha hecho pie en esta orilla de la Tierra durante mucho más de doscientos años, es que nos cuesta tanto ponernos de acuerdo y volcar la mirada hacia adelante, y existen muchas dudas acerca de si dicho acontecer sucederá alguna vez. Muchos han aceptado, volviendo a las letras de los tangos, que la obra llamada "Cambalache", creada por Enrique Santos Discépolo, podría ser la más representativa del llamado "ser argentino", aunque existen otras que también son capaces de empardarla. Veamos por ejemplo este pasaje del tango "Desencuentro" creado por el poeta Cátulo Castillo, y que dice: "Estás desorientao y no sabés, que trolley hay que tomar para seguir", o este otro del poeta popular llamado Francisco Gorrindo, totalmente olvidado que nos recuerda: "Ya no creo ni en mí mismo, todo es truco, todo es falso, y aquel, el que está tan alto, es igual a los demás". Todos versos geniales y lapidarios.

Qué es un estadista

El diccionario de la Real Academia Española define al "estadista" como "persona con gran saber y experiencia en los asuntos del Estado". Es lo que precisa Argentina como presidente. No a quien se limita a decir lo que el auditorio de turno le gusta escuchar, o banaliza encuentros demonizando a un personaje de dibujos animados, o afirma hechos que la historia le demuestra son falsos. A quien le quepa el sayo que se lo ponga.

El Día de la Marmota

Cuando leo con asombro que todos están nuevamente allí como hace cuatro años, pienso que estoy viviendo en "El Día de la Marmota", el genial filme de Ramis en el que los mismos hechos se repiten día tras día para el periodista desilusionado y cínico interpretado por Bill Murray. Luego reflexiono y veo que hay una diferencia notable entre ese Día de la Marmota ficticio y este, el real. En el filme, el personaje central comprende que mientras repita las mismas acciones va a tener más de lo mismo, y que la única forma de salir del círculo vicioso consiste en sacar ventaja de lo aprendido del pasado. Por el contrario, los argentinos no aprendemos nunca: seguimos repitiendo los mismos errores y tropezando con las mismas piedras ad infinitum. Porque convengamos que en el país de los perejiles siempre es el Día de la Marmota.

7D, apoteosis del fracaso

Vaya que es más simple un "no pude", "no me dejaron", "no fue" que el asumir haber errado tanto. Más simple pero muy estúpido, tanto que avergüenza el compartir nacionalidad con quienes se aprestan a formar parte de tan patética ceremonia. Ungir una vez más al menos apto de atribuciones que no sostiene es estúpido; pero al parecer acorde a lo que la sociedad argentina es. Muy seguramente los que convocan a tan ridículo espectáculo lo saben y quienes agendan esa cita "democrática" creen el poder salvar con su presencia su silencio de décadas en nombre de alguna lejana patria; lamento desilusionarlos señores y señoras, ya es tarde, de "ese" fracaso no se vuelve, es hora de dejar de lado lo que no sirve, aún si es todo.

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