Cartas de lectores

Feudalismo en pleno siglo XXI

"Truchada impune" es el nombre que le cabe a la conducta dirigencial del Club Logaritmo Rugby que, contra lo ordenado por la Justicia Penal, mantienen cerradas tres calles públicas gracias a la complicidad con funcionarios políticos locales y provinciales.

Domingo 13 de Mayo de 2018

"Truchada impune" es el nombre que le cabe a la conducta dirigencial del Club Logaritmo Rugby que, contra lo ordenado por la Justicia Penal, mantienen cerradas tres calles públicas gracias a la complicidad con funcionarios políticos locales y provinciales. El resultado es que así tienen en cautiverio a los vecinos de un barrio entero en Ibarlucea. En 2008 tres calles públicas que atraviesan a unos diez loteos privados que no le pertenecen. La "truchada" estuvo muy bien armada, porque en complicidad con un escribano, Logaritmo hizo que en las escrituras de los compradores de lotes se escribieran cláusulas en beneficio de un tercero: el club, autodeclarado "dueño" de un inexistente barrio cerrado simulado gracias una mera contigüidad física de loteos que ni siquiera son suyos. Una vez ideada la trampa, comenzó a funcionar la cadena de complicidades: 1) el escribano no cumplió su deber de agente de información de la legalidad de los contratos induciendo a error a los compradores. 2) El club exigió a los vecinos unos pagos mensuales por cuotas y servicios. 3) La comuna de Ibarlucea (primero Santángelo y después Masson) miró para un costado mientras el club mantenía cerradas las calles. Es que así la comuna recauda mediante la TGI que paga cada frentista individual, sin tener que poner ni un peso en servicios para el vecindario. 4) La IGPJ da largas vueltas al asunto haciendo lentísimo su trabajo como contralor de una asociación civil deportiva que funciona como pantalla para negocios inmobiliarios, y lo mismo respecto de la Afip, que nunca avanzó en el tratamiento de la denuncia contra un club que funciona como administrador inmobiliario sin estar inscripto como tal ni tributar. ¡Al parecer, Loga sabe hacerse de cómplices en todas partes! Hoy hay seis juicios civiles en marcha, de los cuales hay tres están siendo revisados por camaristas que ahora tienen la responsabilidad de analizar esta truchada inconstitucional y violatoria de los derechos humanos, apoyada en contratos conexos y leoninos. El fraude es claro: en 2106 la justicia penal ordenó dos veces que se abran las tres calles públicas que el club cerró, pero la comuna mantiene cerradas dos. Asumió una postura tibia y doble: en las documentación afirma que es un barrio abierto (Ordenanza 858), pero en los hechos hace la plancha sin abrir las calles públicas y simulando obras que no hace. Con su inacción es cómplice de un delito que se alarga en el tiempo y juega en favor de los poderosos ávidos del dinero ajeno. Así facilita que el barrio siga teniendo apariencia de "cerrado". Irregular por donde se lo mire, pero contando con complicidades de políticos y funcionarios, un simple club deportivo puede sumir en el feudalismo medieval a un barrio entero en pleno siglo XXI. ¿Algún día será Justicia?

Película repetida desde hace varias décadas

Las escenas son las mismas, cambiaron los protagonistas. ¡Quién puede animarse a decir lo contrario! El filme es visto desde hace varias décadas por los espectadores argentinos. No hay dudas, pasan los años y en nuestro país se observan y discuten problemas que, lejos de ser resueltos, provocan desigualdades sociales considerables. Temas vinculados a inflación, suba del dólar, corrida bancaria, desocupación, informalidad laboral, pobreza, impunidad, endeudamiento externo, por citar ejemplos concretos, dominan las conversaciones de los ciudadanos y hasta ocasionan enojos y peleas entre ellos. Mientras en países europeos se habla de desarrollo social y económico, de la relación entre educación y empleo, en la Argentina se enuncian dificultades que conducen a diferentes sectores sociales a condiciones de vida paupérrimas. Tal vez algún día entendamos que el camino elegido es equivocado y que a esta película la vemos desde hace mucho tiempo.

Felicito por tener un empleado ejemplar

El sábado pasado fui con mi esposo al supermercado Coto. Yo puedo caminar muy poco a raíz de una caída que tuve hace un tiempo y soy una persona mayor. Solicité a un empleado si me podía dar una silla, enseguida me trajo una e incluso me ofreció llamar a la emergencia médica. Felicitó a las autoridades por tener empleados como Matías Moya. Gracias.

Servicio de Voluntarias del Hospital Vilela

Desde el Servicio de Voluntarias del Hospital de Niños Víctor J. Vilela queremos hacer llegar nuestro más profundo agradecimiento a toda la comunidad por tan hermosas palabras de felicitaciones por el cumpleaños 50 de nuestro servicio, y en especial a todas las autoridades que compartieron la cena del 50 aniversario el pasado 4 de mayo en el salón Terrazas del Paraná, al gobernador, Miguel Lifschitz; la intendente, Mónica Fein; Hermes Binner; el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Antonio Bonfatti; el diputado, Joaquín Blanco; la ministra de Salud, Andrea Uboldi; el secretario general de la Municipalidad, Gustavo Zignago; el secretario de Salud, Leonardo Caruana; Natalia Bernasconi; el presidente del Concejo de Rosario, Alejandro Rosello; la edila Anita Martínez; Daniela León; los concejales, directivos de la Fundación del Hospital de Niños "V. J. Vilela", directivos del Hospital de Niños, médicos y enfermeros del Hospital, el grupo asegurador La Segunda, el Banco Municipal de Rosario, el Movimiento Solidario Rosario, Miastenia Gravis, el Sindicato de Pasteleros Rosario, el Grupo Onda de Plata, la Organización Argentina de Mujeres Empresarias (Oame), Fahop, Voluntarias de la Maternidad Martin, Farmacia San Jorge, Gabriel Redolfi y señora, la Asociación Rosarina de Ayuda Solidaria (Aras), el Consejo de Instituciones Femeninas de Rosario (Cifer), Cecilia Petroccelli, Laura Ross, Leo Farhat y Gachy Santone, Daniela Lucca y, por supuesto, a todas las Voluntarias porque sin ellas no sería posible este maravilloso servicio.

El buen cuidado a los empleados

Quiero hacer público mi agradecimiento a la empresa Micropack SA por cuidar tan bien de sus empleados. Mi sobrino necesitaba 25 dadores de sangre y me los consiguió la empresa. Además me dieron mis vacaciones por adelantado para que pueda estar a su lado. Hace ocho años que pertenezco a la empresa y la verdad siempre están dispuestos a hablar, a colaborar con el empleado. Quiero que todo el mundo sepa que Micropack no tiene jefes, tiene líderes que acompañan a las personas y las entiende. Quiero agradecer en especial a Lucio Di Santo y sus hijos, a mis compañeros, encargados y gerente de la sucursal de Arijón, de más esta decir también al departamento de recursos humanos y las otras sucursales que formamos parte de la empresa. ¡Les estoy eternamente agradecida!

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