Cartas de lectores

Feliz Día de la Madre

Pareciera con los años que esta palabra (madre) de amor, de entrega y de incondicionalidad, tuviera más magnitud aún.

Domingo 21 de Octubre de 2018

Hoy se celebra el Día de la Madre. Pareciera con los años que esta palabra (madre) de amor, de entrega y de incondicionalidad, tuviera más magnitud aún. Tal vez porque vivimos momentos de cambios, y esa presencia irremplazable que sabe de entrega, de sacrificios y de cuidados, conserva siempre la esencia que las distingue. Sus palabras, su compañía, los innumerables recuerdos y su inagotable generosidad, es una de las características de su propia naturaleza. Se ha escrito mucho sobre la madre y el reconocimiento que les tenemos, también en palabras y emociones que sólo ellas saben (y han sabido) generar, son su sello inconfundible. Era muy niña. Hacía poco había aprendido a leer. Un libro de la primaria, quizás de mi abuela, probablemente, me adelantaría en una de sus páginas, una verdad grande y dulce como un melón: "Una madre es un alma que no deja un instante de querer". Las madres están pendientes sin decírnoslo, y su esmero plasmado en todo, habla de un amor que siempre sorprende. Tal vez porque éste carece de fronteras y de límites. Sus ejemplos siguen atesorados, arrancándonos sonrisas, y recargándonos el alma con batería necesaria, para afrontar, resolver y seguir con los objetivos trazados. La educación brindada por ellas, poniendo en la cúspide lo esencial, no se olvida más. El énfasis puesto en valores que nunca deberían caducar, están en sus enseñanzas de quienes no le reconocen vencimiento alguno, porque en verdad, no los tienen. Son valores que hacen al bien mismo, a la solidaridad, a la gratitud, y tanto más, que no deja espacio para la indiferencia ni el individualismo. La confianza y el incentivo que cada una intenta dar a los suyos, nunca es ni será en vano. Aún cuando pareciera que los vientos no favorecen y que los chicos están "en otra", no es así. Ellos nos filman diariamente, tomando observaciones que no les pasan por el costado. El deseo en ellas de ver siempre felices a su familia, y las expresiones justas en el momento adecuado, hacen de bálsamo y de caricias constantes. Por tanta tenacidad, amor y perseverancia, feliz día de la Madre para todas!

Una de cal y otra de arena

El jueves pasado mi madre de 85 años no se sentía bien, insulinodependiente y varios otros achaques, por lo que la llevé al sanatorio de la calle San Juan al 3000, una de las pocas opciones que ofrece Osecac. A las 19 ingresé sus datos en admisión y el empleado, muy amable, me dijo que pusiera la orden en una especie de buzón que en una de las puertas del largo y estrecho pasillo frente a la guardia. Durante dos horas y media nadie abrió esa puerta y las órdenes de las personas que iban llegando con distintas dolencias se iban atascando en el buzón. "Están sobrecargados", decía tímidamente el empleado de admisión. Conclusión: a las 21,30, y al ver que había varias personas antes que mi madre, me la llevé a mi casa porque le estaba bajando el azúcar, se le estaban hinchando las piernas y respiraba con algo de dificultad. Allí llamé al servicio de urgencias 4351111, quienes a los cinco minutos estuvieron en mi casa. Quiero agradecer al doctor Miguel Angel Avalos y al enfermero Adrián Vergara por el profesionalismo, entrega y por la contención que le brindaron a mi madre mientras la estabilizaban, haciéndole bromas y explicándole los pasos a seguir. También, gracias al telefonista Manuel Zanandrea por tranquilizarme y mandarme el servicio en cinco minutos.

Mucha bronca e indignación

La situación económica en la que estamos, otra vez, es insoportable, y la pregunta que me hago es si esta gente, digo, todos los políticos, tienen idea del mal que nos están haciendo, de las familias desesperadas por poder pagar cosas que deberían ser básicas para una vida digna. ¿Y las otras, las que no son básicas pero que nos dan bienestar, alegría, descanso, salud? Familias desesperadas, hijos que ven a sus padres sufrir y sufrir por culpa de nosotros. Nunca he oído ni he visto que los políticos se ajusten, y son ellos los que nos llevaron siempre a estas crisis. No hemos tenido guerras, desastres climáticos, terremotos; sólo los hemos tenido a ellos, nuestros políticos. Veamos en Alemania, por ejemplo, terminó la Segunda Guerra Mundial destruida hasta los cimientos y vean lo que es 70 años después; y nosotros seguimos con que si el dólar sube o si baja. La clase política desde hace más de 50 años nos viene castigando por sus errores, robos, corrupción, ineptitud, inoperancia. ¿Es justo esto? ¿Estamos prisioneros en este país, sin poder defendernos, sin poder irnos de este lugar a un país más "vivible"? Es realmente triste ver programas televisivos de hace muchos años y escuchar los mismos comentarios, noticias sobre el dólar, inflación, políticos corruptos, y nada cambia. ¿Por qué tenemos que pagar los errores de esta gente, por qué tenemos que pagar con nuestras vidas, las de nuestros padres, las de nuestros hijos, la ineptitud de los políticos que sólo saben hacer bien "las elecciones"? Ahí sí, todos son capaces y sabios. Nos han mentido hasta el hartazgo, nos han robado de nuestros bolsillos, ahorros, nos han quitado y lo siguen haciendo nuestra calidad vida. Pregunto al pueblo en general, ¿hasta cuándo vamos a defender, a votar a esta gente, que son siempre los mismos? ¡Por Dios! Ya sabemos hasta lo que son y cómo piensan, y lo que es peor, sabemos cómo gobiernan. Esto no es un llamado a la rebelión popular ni nada que se le parezca, sólo es una pregunta: ¿Qué hacemos? ¿El Estado está para dar bienestar a su gente o para que las empresas no pierdan dinero? Si pierden dinero no es culpa nuestra, es culpa de la gente que las administra, de la gente inepta que gobierna esas empresas, pero nos hacen creer, como de costumbre, lo contrario.

Una obra social sin sensibilidad

Siendo jubilada provincial como docente recurro a este prestigioso diario para preguntar a Iapos el por qué no se le prestan los servicios que corresponden de medicamentos, andador, bacha de indodoro y bidet que receta el médico tratante si cobra esta mutual un plus como complementario, a una persona que posee certificado de discapacidad por cáncer de mama y no puede caminar. Es muy lamentable que para distintos estudios se deba concurrir a esa entidad donde brota la gente ante similares problemas, y nos va una mañana entera para pedir lo que abonamos por los haberes, y luego están rechazados o dan lo que les sale más económico. Iapos cobra 13 meses al año, se prenden de los aguinaldos como si viviéramos un mes más por año. Psicología para discapacidad tampoco tiene cobertura porque pueden tratarnos sólo un año y después esperar cinco años más, en todos los casos es así, como si un enfermo de los nervios puede milagrosamente curarse en un año yendo a sesión una vez por semana. Realmente, Iapos da pena que no sientan nada por sus afiliados que no están gratis porque pagamos 13 cuotas en el año y que gracias a nosotros tienen trabajo y seguridad de cobrar el mes. No entro a detallar más temas porque me dan vergüenza, siento que estamos prisioneros de esta obra social sin sensibilidad.

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