Falta una política de transporte
Cuando el humo de los pastizales y la neblina nos cortan las rutas o cuando un choque en cadena nos deja sin autopista, es cuando se hace evidente lo equivocado de la política de transporte de este país (si es que existe política).

Sábado 26 de Abril de 2008

Cuando el humo de los pastizales y la neblina nos cortan las rutas o cuando un choque en cadena nos deja sin autopista, es cuando se hace evidente lo equivocado de la política de transporte de este país (si es que existe política). Nunca como ahora nos damos cuenta de la importancia del ferrocarril para sacar buena parte de los camiones y ómnibus que plagan nuestros caminos. Pero parece que o por incompetencia, falta de decisión política o lobby de sindicatos y empresarios, la decisión se deja de lado. Hasta el momento sólo veo un poco de movimiento en el proyecto del concejal Comi para reimplantar trenes urbanos y de cercanía para el Gran Rosario. Mientras tanto, lamento la noticia del cambio que TBA hace del tren español moderno que hace el viaje diario Rosario-Capital desde octubre de 2007. Después de que una formación chocó con un camión en Fighiera, la restante será destinada al ramal Sarmiento en Buenos Aires. Mientras que a Rosario vendrá un tren diesel convencional y coches pullman, que aparentemente prolongaría más el ya de por sí largo viaje de 5,30 horas. Quienes tuvimos la oportunidad de viajar en él lo lamentamos profundamente. Qué bueno que en un país federal donde se aplican retenciones para la "redistribución" siempre se ponga el interés porteño por sobre el del interior. Señor gobernador e intendente, es urgente un reclamo para que la Nación nos escuche, ¿o vamos a permitir que siga regalando el subte a Córdoba y nos conformen con un antiguo trolebús canadiense?

Rafael Evangelista,

rafaevangelista@yahoo.com