Cartas de lectores

Experiencia terapéutica

Jueves 22 de Febrero de 2018

En los tratamientos para adictos medir el éxito desde lugares comunes y conservadores como el alta, abandono, graduación (que en términos profesionales quedan certificados en las respectivas historias clínicas individuales) constituye una visión parcial de esta problemática compleja. La idea que se encuentra barajando hace algún tiempo trata de pensar el tiempo que trascurre el sujeto dentro del programa terapéutico, desde la aceptación para ingresar al modulo de adaptación y en el diseño que cada caso requiera. Cada día en la Comunidad Terapéutica es un aprendizaje absoluto, pues la vida en comunidad resulta reveladora para un adolescente o para un adulto y puede llegar a marcar el resto de la vida terrena. Entonces la evolución de cada sujeto en el tratamiento se debe a un acuerdo entre éste y el equipo, allí se plantean objetivos en la psicoterapia, en lo grupal, en los vínculos y en lo social. Ahora el avance depende de hasta dónde quiera y pueda llegar el sujeto en su nueva forma de pensarse, el equipo acompaña hasta donde el sujeto decida avanzar, puede haber intervenciones específicas, pero la continuidad del tratamiento depende de la voluntad del sujeto y sus deseos de crecer en su visión integral de su vida como parte de un todo. Por ello hay sujetos que acumulan dos meses, donde aprenden normas de convivencia nuevas y saludables, incorporan herramientas, experimentan transformaciones en lo gestual, en su mirada y en su forma de pensar, pero cuando tienen que subirse al trampolín para saltar a la pileta, huyen y abandonan el diseño planteado. Otros superan esta instancia y se involucran con sus miserias intimas y comienzan a tomar decisiones cruciales, a resolver conflictos que cargaban desde su infancia. Una vez superada esta etapa aparece la reinserción social (RS). Aquí algunos, ante el nuevo desafío de integrarse "distinto" al medio social, optan por dejarse llevar por urgencias familiares y laborales que sólo los llevarán nuevamente a vivir una distorsión de la realidad. Luego de este período los que arriban a la RS tienen el desafío de seguir elaborando sus dificultades ante el nuevo panorama que se les presenta, involucrarse nuevamente en la sociedad desde un lugar nuevo, con esa rebeldía que incorporaron y descubrieron en el proceso de crecimiento: allí tienen que enfrentar la presión social, los prejuicios y la falta de confianza de sus vínculos. En este punto se piensa en la última instancia del proceso, ideado en las primeras entrevistas, el objetivo es que puedan tener un espacio grupal y de psicoterapia semanal hasta el desprendimiento definitivo.

Osvaldo S. Marrochi

Presidente de la

Fundación Esperanza de Vida.ar.

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