Carta de lectores

Estamos sin poder nadar

Viernes 11 de Septiembre de 2020

La reciente resolución que nos impide nadar en los natatorios impacta en nuestra mente y afecta nuestro cuerpo. La natación es un deporte que nos ayuda a cuidar y preservar nuestra salud. Los que la practicamos, como actividad física terapéutica y preventiva, estuvimos tres meses sin poder hacerlo y al reiniciar nos costó tiempo acomodarnos nuevamente al agua. Los primeros días fueron duros y con temor a lesiones. Pasadas unas semanas habíamos retomado el ritmo y las sesiones las hacíamos en un marco de cuidado y respeto a las nuevas normas impuestas para esta actividad dado las circunstancias de la actual pandemia de Covid-19. Hoy, lamentablemente nos vemos nuevamente impedidos de disfrutar en el agua el estado de bienestar cotidiano que nos da el desplazamiento en este medio. Perdemos una intervención muy beneficiosa que no se reemplaza por otros tipos de ejercicios en superficie seca. El sedentarismo es perjudicial a la salud, y la natación es una formidable y eficiente herramienta que lo evita. Los nadadores de toda edad sentimos este cese como si se interrumpiera una acción diaria de cuidado asimilable a una medicación que tomamos todos los días. Nos hemos quedado sin ella. Que pronto podamos volver a recibirla.

Carlos R. Vozzi

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