Cartas de lectores

Es la hora de poner

Se acaba el tiempo, ya empieza la campaña. Ésta no es una más, se define el porvenir de los santafesinos de las próximas décadas.

Miércoles 09 de Enero de 2019

Se acaba el tiempo, ya empieza la campaña. Ésta no es una más, se define el porvenir de los santafesinos de las próximas décadas. No podemos permanecer impávidos ante esta situación acuciante pero a la vez oportunidad histórica, debemos poner lo mejor de nosotros. Todo lo que tengamos. Echar el resto. Ocupar el rol que más beneficie al conjunto, incluso si esto implica renunciar a válidas apetencias personales, aceptando que se puede (y se debe) ser útil desde el lugar adonde se favorezca al conjunto. Repito, es hora de poner. Construir un verdadero Justicalismo, no proyectos personalistas disfrazados de renovación política. Ya tuvimos dos veces un gobernador "outsider", que fue bueno en la gestión, pero dejó un partido destruido, sin continuidad política. Sería imperdonable cometer el mismo error de los '90. No dejemos que se sirvan de nuestro Movimiento. Tenemos dirigentes preparados, con continuidad en los quehaceres políticos, que elección tras elección revalidaron sus votos, a quienes les podemos reprochar algunas actitudes, pero que estuvieron siempre, nunca se fueron a su casa y pusieron el pecho ante la adversidad política.

Germán Sanchez
DNI 24.995.661


Atrás de los servicios está la gente

Una vez leí, que la pasividad del consumidor permite a las empresas de servicios que continúen con los abusos, máxime cuando en determinados casos, como ser Arnet y Fibertel, en la prestación de servicios de internet, tienen el mercado cautivo y monopólico. ¿Esto debería ser necesariamente malo? No lo creo, pero si el servicio debería ser básicamente de calidad indiscutible, sin faltarle el respecto al consumidor. El caso puntual es que hace semanas a la fecha, solicite la instalación de un servicio de Arnet o Fibertel (unificadas), en mi domicilio de Schweitzer 8883 de Rosario. Después de pasar por el laberinto de llamadas y operadores, se me comunica que la zona no es prioritaria, que es una decisión política de la empresa, dándome de baja. Hablando con vecinos, me refieren haber pasado por el mismo manoseo. Internet está a un nivel de necesidad, le da trabajo a la gente, y nos pone en "línea", la solución lógica en este caso, es satisfacer a la gente, y que las decisiones de empresa no estén por encima de estas, mas ante un mercado cautivo. Ojalá me equivoque.

Mariano Martín Scaglia
DNI 23.242.874


Los Reyes Magos y la paz mundial

El Año Nuevo hizo su aparición triunfal en la cronología universal, cuando el pasado 31 de diciembre a media noche echaron a volar las rituales doce campanadas, y las clásicas agujas apuntaron hacia el cielo en los relojes de las torres, izando en el mástil de los tiempos la orgullosa bandera de 2019; pero los conflictos bélicos no cesan. El de la paz mundial es uno de los anhelos más preciados de la humanidad; pero más allá de ese ferviente deseo, la paz internacional está lejos de ser la realidad ambicionada. ¡Qué lindo! si la magia de los legendarios Reyes Magos, un luminoso 6 de enero, nos dejara el mejor regalo: el más bello, el más costoso, el que ni los poderosos han podido comprar. El que contenga un cambio de actitud trascendental en aquellos que tienen en sus manos los destinos del planeta. No sé si el siempre esperado trío milenario de Gaspar, Melchor y Baltasar podrá encontrar un fantástico bazar donde adquirir ese preciado regalo. Si lo consiguiera, la grandeza humana alcanzaría su máximo esplendor y entonces, irían los Reyes Magos recorriendo las calles del mundo para visitar la casa de todos los chicos; dejándoles muñecas, dejándoles juguetes sin gatillos; y en una calma hermosa se dormirían los niños. Las odiosas naves de la guerra no surcarían los cielos y los mares; no habría confrontaciones religiosas, étnicas ni políticas; no existirían luchas absurdas, odio, egoísmo, y flamearía el esbelto estandarte del altruismo. Si ello felizmente sucediera por fin, la blanca paloma de la paz regresaría con la bíblica ramita de olivo, significando que en todos los territorios de la extensa geografía mundial cesó la inundación de la enemistad, y en los campos del alma crecen trigales con destino de pan; el pan que alimenta la bondad y la concordia entre los seres humanos.

Edgardo Urraco


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