Jueves 22 de Febrero de 2024
Envejecer es retirarse progresivamente del mundo, también, de las apariencias. Siempre tienes la opción de no opinar al respecto. No hay necesidad de molestar tu alma por cosas que no puedes controlar. Esas cosas no están pidiéndote que las juzgues, dejalas en paz. Es una vergüenza para un hombre envejecer sin ver la belleza y la fuerza que su cuerpo es capaz de alcanzar. Por lo tanto, el hombre, que sabiamente alinea sus actos con una firme visión encuentra un destino y con este, su razón de ser, vivir bien exige morir bien. Nunca se es demasiado viejo ni demasiado joven, no dejes, que la vida se llene de años.
Haz que los años se llenen de vida sin importar la edad que tengas, sueña, cree, corre, camina. Dejando de filosofar sobre la vejez les recuerdo algunos proverbios muy sabios sobre la misma. Espero, que sepan apreciar las excelentes definiciones de los mismos. Encierran ellos una clara exposición de vivir la vida plenamente. De manera que vivamos la vida plenamente hasta que los dioses, o el buen Dios nos llame.
Hay, cuatro cosas viejas, que son buenas: Viejos amigos para conversar, leña vieja para calentarse, viejos vinos, para beber y viejos libros para leer. ¡Envejece conmigo! Lo mejor está aún por llegar. Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre y la vista más amplia y serena. Los primeros, cuarenta años de vida nos dan el texto y los cuarenta siguientes, el comentario. Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes. Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa procuro hacerla enseguida. El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza de vida. A los viejos les gusta dar buenos consejos para consolarse de no poder dar malos ejemplos. Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara. Envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo.
Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hayamos llegado. Si quieres ser viejo mucho tiempo hazte viejo pronto. Cuando uno se hace viejo gusta más releer que leer. El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones. La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza. En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos. La madurez del hombre es haber recobrado la serenidad con la que jugábamos cuando éramos niños. El viejo no puede hacer lo que hace un joven, pero lo que hace es mejor. Se necesitan dos años para aprender a hablar, y sesenta para aprender a callar. Los árboles más viejos dan los frutos más dulces. Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo. Cuando seas viejo en la carne, sé joven en el alma.
La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido, tan joven. La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido. Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día. Un hombre no es viejo hasta que comienza a quejarse en vez de soñar. Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel, sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas. Viejo es quien considera que su tarea está cumplida el que se levanta sin metas y se acuesta sin esperanzas.
Armando Torres Arrabal