Domingo 18 de Mayo de 2008
La payasada de la asunción de Néstor Kirchner en el PJ no deja dudas sobre quién comanda la tropa. La presidenta no es víctima, como se cree, es victimaria. No ocultó su gesto de complicidad y satisfacción cuando su "hombre de toda la vida" la eligió para pronunciar "su" discurso, en el que nadie cree. Moyano sigue "escalando prioridades" mientras gran parte de sus invitados se agredían, evidenciándose la conducta propia del PJ violento y conventillero. Pobre país, en manos de irresponsables que sólo viven para satisfacer sus fantasías de gloriosa conducción que reditúa beneficios personales. Esto se evidenció en las sonrisas cómplices de la plana mayor en el palco de los traidores a la patria. Cuando la presidenta dice que gobierna para todos los argentinos no miente. Gobierna para hundirlos, humillarlos, decapitarlos económicamente, porque sólo así se siente monarca. No están en su agenda las asignaturas pendientes con los mayores abandonados ni los niños en estado de indigencia. Sorprende la actitud de los rezagados políticos opositores al recibir (al fin) a los agropecuarios en el Senado. ¿Advirtieron que el barco se hunde? Pobre país.
Alba Cuozzo,
albacuozzo@yahoo.com.ar