En defensa de la vida
A raíz de las últimas reflexiones del concejal Boasso y de Marité Yanos publicadas en el diario sobre el aborto, me he visto impelida a decir que sólo coincido con el concejal en la defensa de la vida, aunque no todas sus ideas políticas.

Viernes 12 de Septiembre de 2008

A raíz de las últimas reflexiones del concejal Boasso y de Marité Yanos publicadas en el diario sobre el aborto, me he visto impelida a decir que sólo coincido con el concejal en la defensa de la vida, aunque no todas sus ideas políticas. Lo que no puedo admitir es que se haya intentado avasallar su bien ganado prestigio de político honesto e interesado en el bien común, so pretexto de una acción política en defensa del "derecho" a abortar. Se ha pretendido adosar la imagen del concejal al fallecimiento de 541 madres como consecuencia fallida de otros tantos abortos de sus hijitos por nacer. Tal actitud debe ser repudiada por toda la sociedad por ser una afrenta contra la libre expresión de las ideas de cada cual. El concejal ha ejercido su derecho a opinar democráticamente y, precisamente, oponiéndose al crimen del aborto, sin encuadrarse en lo "políticamente correcto", como pareciera ser hoy la defensa del aborto, que no es otra cosa que un aberrante crimen, el peor, que no porque sea tolerado por las autoridades públicas, podrá dejar de ser lo que es. Intentar cargar con muertes a quien defiende la vida es de un absurdo fanatismo, sólo justificable en la perversa incoherencia en que cae quien sólo pretende imponer su parecer sólo a fuerza de prepotencia, por carecer de propuestas para la solución del problema. Lo políticamente correcto debería ser proponer programas para que esas madres que padecen por un embarazo involuntario puedan advertir que la felicidad momentáneamente perdida la tienen multiplicada y embrionaria dentro de su propio cuerpo, lleno de nueva vida esperanzada, para que puedan alumbrar felizmente al cabo de unos meses, con toda la protección que podría brindarle una sociedad solidaria como la nuestra. ¡Grandes intereses y negociados habrá detrás del aborto para que se lo quiera imponer como bueno!

María Mercedes Ordones, LC 5.709.117, mercedes_ordones@hotmail.com