Cartas de lectores

En 2018 "no tengáis miedo"

Corría el 22 de octubre de 1978, y el mundo estaba sorprendido por la elección del primer Papa no italiano desde 1522.

Martes 02 de Enero de 2018

Corría el 22 de octubre de 1978, y el mundo estaba sorprendido por la elección del primer Papa no italiano desde 1522. Viniendo de Polonia, un país comunista que se regía por el terror que las "autoridades" imponían sobre la población, Juan Pablo II sabía que había que vencer al temor y, entonces, sus primeras palabras al inaugurar su pontificado, en la Plaza de San Pedro, fueron "No tengáis miedo". Así, con esta premisa, fue clave para voltear la temida Cortina de Hierro, en paz sin necesidad de guerras. Epicteto, filósofo romano del año 50 d.C., decía que "no hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel ni de la muerte, hay que tener miedo del propio miedo". Porque éste nubla el entendimiento y nos retrae a reacciones primarias. La violencia se produce, precisamente, cuando el temor súbito nos impide razonar y reaccionamos de manera primaria. Y, como el Estado es el monopolio de la violencia, los estatistas –como los comunistas y los populistas– necesitan que esta violencia sea aceptada, y para ello eligen el camino adecuado: atemorizar a la masa. Por caso, el miedo a la inmigración ha causado más daños que los que se atribuyen a la inmigración misma. Resurgen grupos de extrema derecha. Donald Trump, durante su campaña, atemorizó al país contra la inmigración de mexicanos, a quienes llegó a llamar "violadores, asesinos y ladrones de empleos", justo cuando el flujo de mexicanos había caído significativamente. El temor al fundamentalismo islámico ha sido capitalizado en las urnas por populismos reaccionarios. El Brexit es un ejemplo, aunque algunos lo proponen justamente por las razones inversas, para excluirse de una Europa que se ha cerrado en demasía. Como señala Francisco Martín Moreno, los pueblos irritados y hartos llegan a creer en las promesas nacionalistas o en las tesis proteccionistas cuando éstas han demostrado hasta la saciedad su ineficiencia. Cuenta Claudi Pérez que tres cosas que sorprenden del distrito de Bruselas donde se instalaron las instituciones de la Unión Europea (UE). Una es la algarabía babilónica, paisaje rico y diverso de gentes con acentos y rasgos étnicos de todo tipo. La segunda es la perpetua inflación de grúas y obras, y la metáfora que conlleva: Europa está construyendo una supraburocracia asfixiante. La última es siniestra: fuerzas de seguridad armadas hasta los dientes, con tanquetas policiales, chalecos antibalas y ametralladoras. Porque "el miedo es hoy una de las fuerzas motrices de Europa", asegura Pérez. La debilidad europea se ve en el muro que levanta Hungría con Serbia, o los que hay en Ceuta, Melilla, Grecia, Chipre y Bulgaria. Aunque en la UE, que ya tiene 60 años, no todo ha sido negativo. De los seis países fundadores hoy son 28, absorbiendo a ex dictaduras fascistas y a ex comunistas que se han visto alentados y conducidos a liberar a sus economías y sociedades. Europa hoy goza de 35.000 euros anuales de renta por habitante, razonablemente bien repartidos aún cuando el 20% de la población acumula el 80% de la riqueza. La UE necesita una "refundación" dice Emmanuel Macron. Esperemos que sea por el lado de terminar con el miedo. Esperemos que los habitantes del mundo entero pierdan el miedo, porque ese el camino eficaz para desconocer –y voltear– a los que quieren imponerse con violencia, de voltear muros contra la libertad como el de Berlín.
Alejandro Tagliavini



Una violencia que no tiene fin

Los gravísimos hechos de violencia ocurridos en la ciudad de Buenos Aires demuestran con claridad el nivel brutal de criminalidad de estos grupos que son el resabio del gobierno anterior que habían formado una banda para saquear y destruir las instituciones del país. Y esto ya se demostraba la semana pasada se hizo entrar al recinto de la Cámara a un grupo de delincuentes que la tomaron por asalto. Un auténtico golpe de Estado contra el Poder Legislativo y que estuvo a punto de peligrar la vida de los diputados allí reunidos. Quedó demostrado que el FPV, grupos de izquierda y los principales dirigentes, CGT y otros que incitaron a la violencia, no le interesa ni los jubilados y ni el país, sólo sus mezquinos y oscuros intereses políticos con una meta totalmente antidemocrática que es voltear al gobierno elegido por el pueblo y que fue reafirmado en las últimas elecciones. Así como usaron la desgracia de la muerte de Maldonado, hoy usan a los jubilados para sus fines siniestros que es destruir la democracia. A todos los argentinos de bien les cabe el momento de defender nuestra querida Patria contra estos violentos sin fin.
DNI 6.347.664


Una triste Navidad

Esta última Navidad quedó registrada como una de las más tristes de los últimos tiempos. Tal el estado de ánimo de al menos 17 millones de compatriotas a raíz del obsceno saqueo del que acaban de ser víctimas como consecuencia de la aprobación definitiva de la reforma previsional. En efecto, el gobierno nacional, con el apoyo cómplice de varios gobernadores peronistas carentes de moral, no hizo más que meterle la mano en el bolsillo a millones de jubilados y pensionados y de beneficiarios de la AUH para, supuestamente, aminorar el déficit fiscal y/o hacer frente a los próximos vencimientos de la deuda externa. Algunos malintencionados creen que esos 100 mil millones robados a los pasivos serán utilizados para garantizar la reelección de Macri en 2019. Mientras se legalizaba el latrocinio la plaza de los Dos Congresos fue escenario de gravísimos hechos que tuvieron como protagonistas a la Gendarmería, la Policía Federal motorizada y fuerzas de choque de la izquierda marxista que seguramente contó con el apoyo logístico de los servicios. Las escenas que registró la televisión fueron terribles: disparos con balas de goma (afortunadamente), cacería de manifestantes indefensos y una lluvia de piedras que asombró por su intensidad y duración. Mientras tanto, florecieron los despidos producidos justo en las vísperas navideñas para agregarle una mayor dosis de crueldad a la situación imperante.
DNI 12.522.282


Sobre la reforma previsional

Si algo ha caracterizado siempre mi vida, es el hecho de que de lo que no sé no opino. Mucho menos, armo barullo. Principalmente, porque soy respetuoso del poder y el impacto que tiene la opinión, ya sea pública o ante unos cuantos. Segundo, porque mi opinión sin fundamentos aumentaría la confusión en lo que se discute. Y tercero, porque no me gusta ser tomado por insensato, por hablar de lo que no conozco ni de oídas. Por eso, sobre el contenido y los efectos de la reforma previsional, recientemente convertida en ley, me abstengo de opinar. Me limito solamente a leer e informarme a través de lo que exponen los que saben. Luego, confío en que quienes fueron elegidos para regir nuestro destino como Nación y como pueblo, sabrán decidir sobre lo que más nos conviene en el presente y en el futuro. Ahora, si entre ellos hay alguno que no tiene en claro siquiera cuál es el botón que tiene que apretar para afirmar su posición, no me queda otra opción que esperar y rogar que las decisiones finales no queden libradas al azar.
DNI 12.161.930


Estar en las antípodas

¿Cuándo decimos que dos cosas o personas están en las antípodas? Cuando su ubicación está en la dirección opuesta más lejana entre una y la otra. Observando el derrotero que siguieron (y siguen) las carreras políticas de Cristina y María Eugenia Vidal podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que esa imagen figurada se cumple. Una necesita del disfraz como elemento indispensable para impactar en las masas, la otra todo lo contrario, la vestimenta impecable, prolija, que la acompañó desde siempre, ropaje de "laburante". Una acudiendo a muecas y mohines, para acentuar su discurso, habitualmente cargado de advertencias y sentencias que no se corresponden con la realidad. La otra, con un lenguaje llano, sereno, entendible, acudiendo a datos estadísticos corroborables. Una prometiendo, inaugurando edificios, hospitales, carreteras, obras, ramales de trenes, todos "de utilería". La otra dando cumplimiento a sus proyectos de infraestructura (cloacas, rutas, obras de saneamientro). Observando el acto de Cristina en Avellaneda (custodiada por un ejército de militantes), y un discurso cargado de incomprobables vaticinios, comparándolo con la irrupción de María Eugenia en medio de una manifestación en Mar del Plata, bajando del auto y entreverándose entre los manifestantes, diciéndoles en tono severo pero respetuoso que "esas cosas no se deben hacer", logrando el pedido de disculpas de los mismos y la disolución del corte, no necesitamos de la ayuda de nadie para entender, muy claramente, que una y otra (Cristina y María Eugenia) están en las antípodas.
Juan José de Guzmán


Falso pedido para un geriátrico (II)

He leído con mucho interés la carta firmada por la señora Marta Chimento, fechada el 15 de diciembre, titulada "Falso pedido para un geriátrico", con la que estoy totalmente de acuerdo. Porque yo, en mi carácter de presidente de la Sociedad de Beneficencia de Rosario, hace ya muchos años que lo visito todos los jueves y me produce mucha alegría ver cómo funciona. Hemos hecho allí muchas obras, pues la Sociedad de Beneficencia lo fundó en el año 1888, hecho que se concretó años después de la fundación del Hospital de Caridad, hoy Provincial. En cuanto al doctor José Villamil, su director, estoy totalmente de acuerdo: su obra es muy positiva y merece ponderaciones. Agradezco muy profundamente a la autora del artículo referido, ya que el ser humano tiene una clara tendencia a criticar y no a reconocer y ponderar. Muchas gracias.
Isolda Möller Alvarez de Baraldi
DNI 5.565.252

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