Elogio a la solidaridad
En un mundo donde parece que las certezas se han perdido, donde nos sentimos inseguros fuera y dentro de nuestro hogar, donde a veces parece que no hay otros sino que somos nosotros solos, quiero decir que la solidaridad existe.

Jueves 12 de Junio de 2008

En un mundo donde parece que las certezas se han perdido, donde nos sentimos inseguros fuera y dentro de nuestro hogar, donde a veces parece que no hay otros sino que somos nosotros solos, quiero decir que la solidaridad existe. Existe en personas con nombres y rostros conocidos, existe en voces telefónicas, en rostros anónimos de la ciudad, en oraciones que se elevan, en gestos mínimos y haceres máximos. Cuando robaron mi casa junto con las de otros vecinos, más allá de lo material, nosotros perdimos a nuestro perro y perdimos la paz. Pero la gente se movilizó, se acercó de diferentes maneras a nosotros y después de once días lo encontramos. Entonces creo, como siempre creí, que los otros están ahí para ayudar, que no somos sujetos egoístas y que tenemos una gran capacidad de empatía. Que somos conscientes del sufrimiento de los demás y buscamos la manera de aliviarlo. Esta carta es para agradecer a todos a los que tienen nombre, a los que sólo fueron una voz en el teléfono, a los que se alegraron con nuestra alegría y que dieron otro sentido a la palabra vecino.

Familia Goicochea y Oddie, DNI 12.004.545