Cartas de lectores

El voto: ¿derecho u obligación?"

El comentario del 1º de febrero pasado de la lectora Inés Vitali visibiliza en forma clara una idea muy extendida en nuestra sociedad, la de que el ciudadano está subordinado al Estado al cual debe obediencia, tal como en época pretéritas lo hacía con los monarcas absolutistas y, en vez de tener libertad para realizar a su entera voluntad todo aquello que no esté expresamente prohibido por la leyes cuando afecte derechos de terceros, sólo debe hacer lo que la ley le permite.

Jueves 14 de Febrero de 2019

El comentario del 1º de febrero pasado de la lectora Inés Vitali visibiliza en forma clara una idea muy extendida en nuestra sociedad, la de que el ciudadano está subordinado al Estado al cual debe obediencia, tal como en época pretéritas lo hacía con los monarcas absolutistas y, en vez de tener libertad para realizar a su entera voluntad todo aquello que no esté expresamente prohibido por la leyes cuando afecte derechos de terceros, sólo debe hacer lo que la ley le permite. Esta es una inversión de los valores liberales que dieron origen a nuestros códigos legales republicanos y ha llevado a contradicciones severas, un ejemplo de las cuales es que el derecho al voto sea a su vez declarado como una obligación. Prácticamente no existe en el mundo desarrollado y democrático ningún país en el que se haya convertido en una obligación penalizada no ejercer un derecho como es el de concurrir a los comicios y emitir el voto. Y yendo al caso específico de las llamadas Paso, esta situación se hace aún más arbitraria ya que se obliga a los ciudadanos a emitir su voto en internas partidarias en las cuales no tiene por qué involucrarse si no lo desea, lo que lleva a dos situaciones negativas a saber: por un lado se obliga a los ciudadanos a elegir candidatos a partir de información sumamente sesgada y en medio de un irresponsable alud de promesas que no tienen posibilidades de ser cumplidas; y hasta se contradicen entre sí. Por otro lado, el costo al que se obliga un Estado excesivamente gastador y en quiebra es otra piedra atada al cuello de la República que la sigue hundiendo en el mar de la desmesura. En mi opinión, las Paso no son más que una gran encuesta nacional pagada por todos nosotros para que determinados personajes se conviertan en candidatos excluyentes del show eleccionario posterior y, finalmente, del ballottage que lleva a tres costosas elecciones nacionales a un país en serios problemas de viabilidad económica. El voto es un derecho y por ello debe ser ejercido como tal por aquellos ciudadanos que así lo deseen. Obligarnos a votar compulsivamente es una muestra más del autoritarismo de nuestros gobernantes y su desprecio por la real voluntad del pueblo.

DNI 6.058.288

Acerca de la convivencia social

A través de la página de Cartas de los Lectores y los mensajes de WhatsApp que publica el diario La Capital podemos ver que predominan los referidos a los siguientes temas: basura, mal estacionamiento, autos sobre la vereda, estacionamiento en doble fila, rejillas tapadas, entre otros reclamos. Las quejas van centralizadas hacia el gobierno municipal. Tienen razón, pero no todo es culpa de la Municipalidad. ¿Qué ocurre cuando son los ciudadanos los que se saltean las normas, leyes y reglas de juego de la sociedad? El contrato social que proponía Hobbes tiene que ser reconocido por todos los participantes en la interacción. El descuido de los bienes comunes, tanto físicos y materiales, como cívicos y morales, es un grave síntoma de una sociedad y una cultura en decadencia. Una sociedad en estado de anomia, o sea, un estado de desorganización social o aislamiento del individuo como consecuencia de la falta o la incongruencia de las normas sociales. Una situación que se ha extendido y naturalizado, que deteriora la calidad y el sentido de nuestras vidas, de nuestros vínculos, de nuestra convivencia social y ciudadana. Me atrevo a decir, aunque no sea unánimemente aceptado, que somos una sociedad sociópata: trastorno de la salud mental que se caracteriza por el desinterés hacia otras personas.

Manuel Basanta

DNI 93.971.708


Remodelación en el parque Yrigoyen

El Centro Entrerriano Pancho Ramírez, de Buenos Aires 2565, celebra la inauguración de dos canchas de fútbol-tenis de hormigón y césped sintético en el parque Yrigoyen para fomentar la práctica deportiva al aire libre de manera gratuita todos los días del año. La obra se realizó en el marco del plan Te Quiero Verde, que lleva adelante la Municipalidad de Rosario a través de la Secretaría de Ambiente y Espacio Público para revitalizar parques y plazas de la ciudad, buscando alentar la práctica deportiva, la recreación y la convivencia. Asimismo, la inminente incorporación de iluminación Led creando un entorno más seguro y sustentable, sumado al desarrollo de las actividades artísticas y culturales que se vienen llevando a acabo en el parque y en el salón de usos múltiples del Centro Entrerriano, le dan a este sector de la ciudad un nuevo aspecto dinámico y atractivo.

Raúl Pedemonte

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