Cartas de lectores

El problema de la Argentina

Quería comentar una situación que me tocó presenciar el sábado a las 21.30 en la zona de Vélez Sarsfield y avenida Alberdi.

Jueves 13 de Septiembre de 2018

Quería comentar una situación que me tocó presenciar el sábado a las 21.30 en la zona de Vélez Sarsfield y avenida Alberdi. Iba con mi pareja en el auto y notamos que una pareja de unos 45 años estaba discutiendo. Al pasar vimos que el hombre estaba tratando con violencia a la mujer y ella le pedía que la dejara. El la llevaba del brazo, y notamos que le estaba haciendo mal. Llamé al 911. Me estaban tomando los datos de la denuncia y veo que una cuadra atrás venía un patrullero de la policía, estos autos nuevos computarizados que la provincia presentó no hace mucho tiempo. En eso le aviso a la mujer que me atendió en el 911 que ya se acercaba un patrullero. El patrullero pasa por adelante nuestro y se estaciona frente a la pareja y no hacían nada. Me acerqué, le comenté que nosotros notamos que el hombre estaba tratando de manera agresiva a la mujer, y el conductor del patrullero, me respondió: "No podemos hacer nada si ella no hace la denuncia. Mañana están otra vez a los besos y abrazos seguramente". Obviamente, su respuesta me pareció indignante, sumado a que su compañera estaba ocupada con su celular sin siquiera levantar la vista. La verdad es que es triste saber que como sociedad intentamos modificar las cosas y las personas que tendrían que ser las primeras a la hora de demostrar ser parte de ese cambio, miran para otro lado, y no sólo el personal de seguridad que debería estar al servicio nuestro no quiere hacer nada sino varios automovilistas que pasaban ni siquiera intentaron parar. Ojalá todos comprendamos que el problema de la Argentina somos los argentinos al no hacer nada ante estas situaciones.

Mariano Clarens


Montoneros en Rosario

El artículo "Revivir el terror de Montoneros" publicado hace unos días en el diario La Capital me hizo recordar aquel momento. Fue una de las tantas bombas a las que "la juventud maravillosa" nos había acostumbrado. Mi marido, mis hijos y yo regresábamos a casa. Como veníamos unos metros atrás del colectivo policial que explotó, nos salvamos providencialmente del desastre. Fue grande nuestro dolor por todos los inocentes que fueron afectados. Aprendamos a resolver las diferencias pacíficamente.

DNI 5.543.312


Formadores de precios

Frente al imparable dólar que parece no tener techo por la devaluación del peso, nos encontramos en un mercado revolucionado por valores que no dejan de asombrar. La incertidumbre de un país con constante inflación, hace que cada uno valorice lo mucho o poco que tenga en moneda extranjera, aumentando aún más la brecha peso-dólar. El caso de los bienes inmuebles no son ajenos al tema, que si bien se ofrecían en pesos, siempre tenían como referencia principal una valuación en dólares. En octubre de 2017 un departamento monoambiente en Rosario se vendía en torno a los 630.000 pesos o 36.000 dólares. Hoy, casi con un año de diferencia, un departamento similar se ofrece al mercado en 1.550.000 pesos o 41.500 dólares. Acostumbrados a vivir en un país inflacionario es comprensible encontrar aumentos en pesos (aunque este caso se haya disparado a un 145 por ciento). Pero que los incrementos se registren también en dólares es otro tema totalmente distinto. El dólar es una moneda estable que por lo tanto no varía. Hoy se están intentando vender en la ciudad propiedades sobrevaluadas en dólares en un 15 por ciento más que el año pasado. Para los que tenemos la responsabilidad de valorizar un bien, tengamos en claro que el mercado inmobiliario esta revolucionado en estos tiempos, pero eso no nos da vía libre para que contribuyamos con una inflación directa y en dólares.

Carlos I. Rosa
DNI 33.181.759


Nos siguen envenenando

"Falleció un símbolo de la lucha contra las fumigaciones. Alguien determinante a la hora de entender este modelo que mata". Se trata de Fabián Tomasi, quien padecía desde hacía varios años una polineuropatía tóxica metabólica severa, causada en este caso por los agroquímicos que manipulaba en su función de fumigador. Enfermedad que provoca una grave disfunción de una parte del sistema nervioso. Este personaje, protagonista del libro "Envenenados", del periodista y escritor Patricio Eleisegui, motivo este que lo hizo conocido a nivel mundial por la lucha contra Monsanto y los agrotóxicos. Tomasi comenzó a trabajar con agroquímicos en el año 2005 en la localidad de Basabilbaso, en la vecina provincia de Entre Ríos. Según él mismo contó en varias entrevistas a medios de comunicación, su función era abrir los envases que contenían sustancias químicas -entre las que había glifosato-, volcarlo en un recipiente de 200 litros de agua y enviarlo por una manguera hacia la aeronave para que rociara los campos sembrados con soja. Aferrado tanto a la vida, dudaba incluso muchas veces de abrazar a su hija al volver del trabajo por el temor de que se contaminara con los residuos que quedaban en sus ropas. Para recordarlo y no abandonar su lucha, sin olvidar su pobre cuerpo esquelético destruido por el glifosato, resulta fundamental tener presente una frase suya que debe quedar como ícono de un genocidio que las autoridades estatales no terminan de comprender, crucificados voluntariamente en aras de sus ganancias económicas: "No cometamos el error de pedir salud y no justicia, caso contrario terminamos enfermos todos".

Norberto Ivaldi


Obesidad sin respuestas

El 25 de enero de este año fui al medico clínico en el Samco de la localidad de Capitán Bermúdez y por mi obesidad y dolores articulares, el profesional de ese centro de salud me envió al Departamento de Obesidad que funciona en el Hospital Provincial de Rosario (HPR). La orden la dejé en la parte administrativa del Samco y me dijeron que el turno está solicitado desde 9 de marzo pasado al Hospital Provincial de Rosario. Ya han pasado siete meses de haberse solicitado el turno y aún no tuve respuesta alguna, y mi cuadro articular ha empeorado. Esta es la salud pública que brinda la provincia de Santa Fe. Ya no sé adónde reclamar porque el Samco mandó un mail, y llamo y no tengo respuestas. El paciente con obesidad sufre, se deprime y todo se trasforma en un circulo vicioso del que no logra salir. Ojalá llegue este turno en el Hospital Provincial de Rosario y empiece a mejorar mi salud, porque si no, veo un final triste de mi vida.


DNI 20.854.067
acoalicia@hotmail.com

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