El post-juzgamiento de Tulio Adorna
A veces siento que fueron estériles las décadas que auxilié a la Justicia de Menores (siempre ad honórem), con jueces transdisciplinados, trabajando en geometrías esféricas y abiertas, con psicólogos, asistentes sociales, docentes...

Martes 25 de Marzo de 2008

 

A veces siento que fueron estériles las décadas que auxilié a la Justicia de Menores (siempre ad honórem), con jueces transdisciplinados, trabajando en geometrías esféricas y abiertas, con psicólogos, asistentes sociales, docentes o quienes funcionaban como seres proximales de quienes necesitan madurar, en una sociedad gestadora de intemperies y tolerante de la colonización cerebral de los que crecen. Ya que el diario vuelve a relatar el caso de Tulio Adorna, me gustaría preguntar por el mismo medio: ¿se leyeron nuevamente las más de mil hojas con la historia de los hechos y los análisis de los profesionales que intervinieron, en las que se profundizaron desde el funcionamiento cerebral y las explicaciones ‘bio-lógicas’ de la terrible respuesta emocional, también reconociendo la flexibilidad y posibilidad de cambiar cuando se es menor de edad la ‘bio-grafía’ individual, familiar y social, los estímulos disparadores, las múltiples experiencias o vivencias previas, la madurez y vulnerabilidad del actor, las inducciones del medio, etcétera? ¿Es justo que si la Justicia exige un tratamiento no se haga cargo o permita contratos que sean difíciles de cumplir, no sólo por causas económicas, sino otras más importantes, que nadie supervisa? También pregunto: ¿el embarcarse en una carrera que permite al acusado proyectarse en el mañana no es terapéutico y su impedimento antiterapéutico? Por supuesto que el trauma no se borra, aunque haya sido en estado de inconciencia; justamente, los buenos tratamientos liberan y si bien siempre quedan huellas las transforma y hasta cambia sus signos. Si el análisis del doctor Artigas no se reconoce, al menos este caso, que pertenece a la actuación de un menor y de su medio promotor, tiene derecho a ser post-juzgado (ya se lo ha juzgado) con lo que desde el 10 de marzo del 2008 entró en vigor: la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes (Cidj).

Mirta Guelman de Javkin, mirtaguelman@hotmail.com

 

N. de la R.: La Capital informó anteayer que una jueza rechazó el archivo de la causa penal contra Tulio Adorna. Se basó en que no existen diagnósticos médicos que indiquen que el joven se haya recuperado. Adorna tiene 22 años, estudió para chef, trabaja y quiere perfeccionarse en Francia.