Miércoles 09 de Julio de 2008
El tema taxis siempre va a ser punto de discusión, porque si bien el diario tiene razón en gran parte de lo que dice en la nota del pasado domingo, es sólo una parte. Por ahí resulta más hermoso recordar otros tiempos en los cuales había 3 o 5 taxis en las esquinas esperando pasaje o en las salidas de los boliches largas colas de unidades libres esperando un viaje más, para poder llevar un mango más a casa. La cosa cambió, la ciudad cambió, el control de alcoholemia, el caos del tráfico, la falta de seguridad fueron inclinando la balanza hacia una mayor demanda. Y si ahora, por esa demanda, ya perdimos el derecho a ir al baño, a desayunar o comer porque somos ociosos, me parece exagerado. Porque en rigor, esperar esperamos en todos lados: esperamos para pagar nuestros impuestos haciendo colas en el banco o en una obra social para autorizar una orden, pero a ellos no se les reclama más empleados. O acaso el que va un hospital no tiene que esperar, hablamos de salud y nadie dice que por esto tiene que haber mas médicos atendiendo. Es vox populi que la jornada laboral de cualquier peón (chofer para mí) es de 12 horas y ningún trabajador tiene una ordenanza que le dice "es voluntaria la prestación adicional", si yo no trabajo las 12 horas no puedo llevar los medios a mi hogar para subsistir. El problema mayor sigue siendo la inseguridad y es verdad que la salida de los boliches parece el éxodo jujeño, pero a no confundir, aquéllos hicieron patria; éstos, en muchos casos vienen pasados en copas y no respetan a quien los quiere llevar a casa (vomitan, te putean, etcétera). Y las opciones para solucionar esto no son las más claras: el blíndex por una cuestión de tamaño de la unidad o porque tendríamos que dejar de llevar cuatro pasajeros y el GPS porque en definitiva Sergio Oberto murió teniendo este sistema en el auto. Y más allá del sistema a aplicar, siempre van a ser sistemas para desalentar el robo, si no va acompañado con leyes y controles más serios, va a ser lo mismo que nada. Uno no trabaja por las arterias de la ciudad que uno quiere, se busca no trabajar en zonas complicadas en las cuales el entorno no ayuda; los invito a entrar al sector 2 de barrio Las Flores o al barrio Toba a las 2 de la mañana y sabrán de qué hablo. En eso por desgracia pagan justos por pecadores.
Pablo G. Giménez, DNI 21.531.682, pablogabriel@arnet.com.ar