Cartas de lectores

El laboratorio argentino

Domingo 14 de Enero de 2018

Aparentemente, y aunque algunos lo nieguen, el calentamiento global, por lo menos a través de este infierno derramado en estos días de enero en la ciudad, es tan real como la grieta desparramada en la sociedad de nuestro país, desde el comienzo del nuevo milenio a estas horas. Aquí, para ser más preciso, existen dos bandos partidos por una palabra que pocos conocen llamada "ética". De un lado están los que se han enriquecido de la noche a la mañana de un modo fraudulento y alevoso, como si fueran los monarcas de un territorio donde no existen las voces que les reclamen ni la más infantil de sus tropelías o caprichos. Y del otro lado están "los que dicen que los asiste la razón", para creer en el bien común, y que aquel territorio debe ser recuperado para dotarlo de límites y reglamentos como otrora para que resulte de utilidad para todos. Ahora bien, entre unos y otros existe una brecha, algo así como un profundo precipicio que no se tiene en cuenta, y al parecer es muy importante. Algo fundamental es el aspecto cultural, casi paupérrimo en su gran mayoría. Y lo propio ocurre con la inclinación al esfuerzo, al trabajo y al progreso personal de un modo decente. En pocas palabras, en la Argentina a partir de este año 2018, poner en marcha este laboratorio de seres que parecen irracionales, es algo así como querer apagar una fogata echándole encima un balde de nafta súper.

Felipe Demauro

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario