Miércoles 09 de Noviembre de 2022
Una afirmación filosófica dice “pensar bien” consiste en conocer la verdad o dirigir el entendimiento por el camino que conduce a ella. En base a esto juicio crítico implica analizar los datos de un hecho, situación o persona, antes de emitir una opinión o actuar.
El concepto supone información amplia, imparcial y cuestionando prejuicios o intereses sectoriales. No es justificar sino entender.
Este juicio crítico se logra si desde chicos aprendemos a pensar, una incumbencia docente con complemento y refuerzo familiar. Reflexionar sobre el futuro puede cuestionarse por los imprevistos implícitos; sobre el presente resultaría más fácil aunque perderíamos objetividad y nos afectaría la influencia de medios poderosos.
Quizá resulte más apropiado opinar sobre el pasado como origen de lo actual, ya que allí las circunstancias pueden comprobarse con más certeza.
“Circuns” significa “alrededor de”, por lo cual las circunstancias serían el entorno, el contexto o aquellos elementos que rodean a un individuo o un hecho histórico . Algo así como sabiduría analítica para la comprensión de la realidad.
Sobre el pasado de las personas inciden la genética, las creencias y las oportunidades formativas. Sobre las organizaciones inciden además circunstancias de perfil socioeconómico, político, religioso o científico. Estos factores son condicionantes y entenderlos nos permitiría mejorar nuestro discernimiento sobre la realidad. Los años nos aportan experiencia sobre este enfoque.
Es probable que los jóvenes necesiten más este juicio crítico para ejercer dignamente como ciudadanos libres. Injusticias, golpes a la democracia, noticias falsas o guerras jurídicas pueden combatirse. La tarea no es sencilla, los intereses opuestos acechan y niegan este razonamiento desconociendo que Ortega y Gasset, ya en 1914, opinaba “yo soy yo y mis circunstancias”.
Omar Pérez Cantón