Cartas de lectores

El hermoso fluir de la vida

Es lindo dejarse sorprender por una sonrisa inesperada, por un reconocimiento, por una actitud y tantos otros hechos que acarician el alma y hacen el día más fácil.

Miércoles 02 de Mayo de 2018

Es lindo dejarse sorprender por una sonrisa inesperada, por un reconocimiento, por una actitud y tantos otros hechos que acarician el alma y hacen el día más fácil. Actitudes y conductas que no cuestan mucho, se omiten porque sí. No sé si no contestar un saludo molesta mucho, pero que esto se haga hábito acentúa la cuestión. Se observa en locales, negocios, en ciertos choferes de ómnibus o taxis, y en otros lugares. Veo con frecuencia las pocas veces en quienes conducen un colectivo que se acerquen al cordón de la vereda, por ejemplo. Esto que puede parecer no tan significativo, evita molestias en personas mayores, en quienes van con peso extra, tienen una criatura en brazos, o gente no tan grande pero con dificultades en las rodillas o en otras partes del cuerpo que, aunque no se noten, están presentes y se sienten afectadas. A veces en dos o tres cuadras me vi obligada a no poder preguntar lo que necesitaba, por tener quienes circulaban los oídos ocupados con los auriculares del teléfono celular. Lo mismo pasa cuando se viaja en un servicio público, y quienes están más cerca nuestro están abstraídos por lo mismo. No nos sumaría que ciertas costumbres se engloben en aquel "es lo que hay". Menos aún que sea parte del paisaje de cada día, aceptado finalmente por la mayoría. Esto va sumando luego otras conductas individuales e indiferentes. Las mismas nos hacen retroceder como personas que, al margen de avances brillantes, descuidamos apuntar a nuestra esencia. Nuestra naturaleza nos diferencia en poder rever y reflexionar. Si nos negamos a ello, los obstáculos que se nos presentan parecen más difíciles e insuperables. Las injusticias toman un sabor más amargo y la soledad de muchos se acentúa cuando ciertas posturas siguen en una posición que nos aleja. El que está al lado no es un número. Tampoco nosotros lo somos, y cuando dejamos aflorar lo que también anida en nuestro interior, relajándonos y permitiéndonos ponerle color a los días, algunos más difíciles que otros, el abordaje que hacemos de lo que nos aflige cambia un poco, así fuera por un instante. Todo lo que alivie nuestras rutinas o le dé esperanza, nos beneficia y suma hacia los demás. En mi humilde opinión, vale bucear a veces dentro de nosotros, al margen de las obligaciones y el ritmo que nos imprimen los días.

Nora Cardarelli


Lo impulsivo y lo razonable

En el menor lapso que se pueda, pero con el mayor número de pruebas y elementos posibles para llegar a una sentencia basada en lo que deberían siempre reflejar, hay causas penales donde no siempre queda claro si el acusado o imputado actuó como justiciero o en legítima defensa. Si se trató de un exceso en la misma, o fue un caso de gatillo fácil que no remite dudas. Sólo dentro de la ley, sumando recursos que aporten objetividad y no tiendan a embarrar la verdad, se puede establecer la culpabilidad y o la responsabilidad respectiva, pudiéndose comprender los fallos y sus porqué. Hay ciudadanos que creen que actúan en defensa propia, cuando ello es discutible, y cada hecho impide poner en la misma bolsa aún lo que parece similar. Cómo comúnmente se escucha, dejar que un delincuente entre y salga por la misma puerta porque se aplican razonamientos que no condicen con las circunstancias presentes y con la sociedad actual, como creer que el gatillo fácil es una solución, cuando es un problema de real magnitud. Como hablar de excesos cuando en realidad se trata de un posible o contundente homicidio, requiere un adecuado despeje de dudas, creencias, y tener claridad de conceptos para que no se generen posturas absurdas que suman equivocaciones que se aceptan, sea por las razones que fueren. Las mismas se repiten, generando desenlances alocados, cuando ser razonable evitaría cuestiones muy delicadas, antes que se presenten. Lo que se alonga para entorpecer por una de las partes o porque el juez aún no tiene reunido cuanto se propuso dentro de sus funciones y lapso, deja en los familiares de las victimas mayor desazón y congoja. Casos penales y determinadas causas de familia, hacen que la espera casi interminable acentúe sentimientos y vivencias para que la Justicia lenta, que no es Justicia como se sabe, tenga el lugar que debería suprimirse por la eficacia y el resultado esperado. La Justicia, como pilar de una democracia madura y como ADN de un país confiable, hace a la esencia de toda república. A ello se suma la división clara de poderes y un protagonismo acorde al rol de cada uno de ellos.

DNI 14.510.012


¿Por qué el socialismo cambió de opinión?

Después de la reforma constitucional de 1994, en los últimos meses de la primera gestión del gobernador Reutemann (1991-1995) el presidente del bloque de diputados del PJ, Julio Gutiérrez, hizo consultas con los bloques de oposición respecto de una posible reforma de la Constitución provincial. Salvo algunos diputados aislados de la oposición, encontró una cerrada negativa del radicalismo y especialmente del bloque socialista. Sobre todo temían y abrían el paraguas ante cualquier posibilidad de reelección del gobernador. Durante la segunda gestión de Reutemann, siendo yo ministro de Gobierno, realizamos una ronda de consultas formales con todos los partidos políticos a los mismos fines. Obtuvimos la misma cerrada negativa. Durante la última gestión peronista, la del gobernador Obeid (2003-2007), éste incluso llegó a mandar a la Legislatura un proyecto de ley declarando la necesidad de la reforma sin reelección para el gobernador en ejercicio. Ese proyecto, que contemplaba el tratamiento de los principales temas en que podría actualizarse la Constitución provincial a la luz de la reforma nacional del 94, no mereció tratamiento por el desinterés de los bloques de oposición. Cabe preguntarse por qué ha cambiado tanto de opinión el socialismo y por qué tiene tanto interés en un cambio del texto constitucional que tantas veces rechazó. Y cabe preguntarse también si es ético que el motor de la urgencia sea la reelección de un gobernador que juró gobernar por cuatro años y ahora busca ocho años de mandato. Si no está en juego la reelección del actual gobernador bien puede hacerse la reforma en el 2019, como sugiere el senador Perotti. Ningún legislador que haya sido elegido en un frente en el que participó el PJ puede tomar decisiones aisladas. Es el Congreso del Partido Justicialista, cuando se reúna al efecto, quien tiene que dar instrucciones a los bloques legislativos. Ningún órgano partidario de menor rango puede decidir una cuestión tan importante.

Angel Enzo Baltuzzi
Ex presidente del Partido Justicialista


Mujeres pobres, mujeres ricas

Desde los derechos humanos hasta la religión, incluyendo el dinero, el aborto genera un descomunal desacuerdo político y social. Situación que generalmente afecta a mujeres pobres y jóvenes, ya que las ricas o con alto poder adquisitivo están posibilitadas de abortar clandestinamente. Ha llegado el momento político de lograr un consenso que realmente contribuya a la reducción del número de muertes y graves problemas de salud asociados a los abortos provocados en condiciones de riesgo, generalmente relacionados con la pobreza más que a la clandestinidad. En la Argentina, según estimaciones, ocurren 460.000 interrupciones de gestación y/o abortos inducidos por año, y las complicaciones de prácticas inseguras representan la primera causa (enteramente prevenible) de muerte materna en el país. A diferencia de las mujeres que cuentan con recursos sociales y económicos para acceder a procedimientos seguros practicados por profesionales de salud calificados, muchas veces sus propios médicos amparados en su derecho a la confidencialidad. Las mujeres pobres y jóvenes se someten a condiciones antihigiénicas a manos de personas poco calificadas, y en caso de complicaciones, a sistemas de salud que las juzgan y las discriminan. La legislación actual no sólo vulnera los derechos humanos al limitar la capacidad de tomar decisiones autónomas sobre sus propios cuerpos, es también injusta porque condena a las mujeres con menos recursos en muchos casos a la muerte. Reduciendo profundamente su capacidad legal de conseguir un aborto en condiciones de seguridad que responda a sus necesidades y respete sus derechos, y que alimenta además un mercado negro en mano de obra y medicamentos, realmente fabuloso. Tratándose de un tema con alto contenido moral, ojalá la moralidad de nuestros legisladores respete las decisiones razonables, y la salud de los que menos pueden, incluyendo un párrafo para profundizar una educación escolar coherente y eficiente, sobre embarazos adolescentes y sus complicaciones.

Norberto Ivaldi


¿Aborto u homicidio?

Ha comenzado el debate sobre el aborto y uno ha escuchado o leído a algunos disertantes con qué facilidad espeluznante hablan a favor del aborto, como si fuera matar una cucaracha. Nadie que ama la vida puede dudar que el aborto es un asesinato, y de los más aberrantes por las características de la víctima. Se ha demostrado largamente que el aborto es un crimen de lesa humanidad porque se elimina el génesis, la simiente que permite la prolongación y el futuro de la humanidad. Hemos visto con horror a alumnos de un colegio secundario apoyando el aborto como si fueran hinchas de fútbol. ¿Quiénes les inculcaron en la mente estar a favor del crimen y de la muerte? ¿No llevarán a los jóvenes a tener mentalidad delictiva? Con este criterio, ¿cuál será el futuro que nos espera? Pregunto, ¿qué pasa por la mente de una madre cuando se propone matar a su hijo/a que está en su vientre cuando tiene todo el derecho de tener la oportunidad de nacer, como la tuvimos todos nosotros?

DNI 6.347.664

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