El gas caro de los pobres
El gas natural domiciliario (llamado gas metano) cuesta en este momento (de acuerdo a Litoral Gas de la ciudad de Santa Fe) y tomando una factura domiciliaria en promedio, el siguiente precio: 106 metros cúbicos (m3) = $ 27,43, por lo que el precio del m3 es de 27,43/106 = $ 0,25877. Este valor incluye el costo final (cargo fijo, IVA, ingresos brutos, etcétera).

Jueves 03 de Julio de 2008

El gas natural domiciliario (llamado gas metano) cuesta en este momento (de acuerdo a Litoral Gas de la ciudad de Santa Fe) y tomando una factura domiciliaria en promedio, el siguiente precio: 106 metros cúbicos (m3) = $ 27,43, por lo que el precio del m3 es de 27,43/106 = $ 0,25877. Este valor incluye el costo final (cargo fijo, IVA, ingresos brutos, etcétera). De acuerdo a lo informado en la misma boleta 1m3 de gas libera 9.300 kilocalorías (kcal, la kilocaloría es una unidad internacional de calor). En otras palabras, el costo para aquellos que tienen gas natural es en promedio de $ 0,25877 las 9.300 kcal. El gas licuado (el de garrafa, llamado gas propano) cuesta a razón de $ 35 la garrafa de 10 kilogramos. Como cada kilogramo de gas propano produce al quemarlo 12.072,6 kcal, una regla de tres nos permite calcular que si usamos gas licuado el precio es $ 2,6963 las 9.300 calorías. Si realizamos la relación precio gas licuado = 2,6963 = 10,42, el precio del gas natural es de 0,25877. En otras palabras, el gas licuado, que es el gas que usan los más pobres, es mil cuarenta y dos por ciento más caro que el gas natural. Tengamos en cuenta lo siguiente: a) el gas natural es utilizado en las zonas céntricas de las ciudades (las de mayor poder adquisitivo), mientras que las zonas periféricas de las ciudades la única alternativa que tienen es utilizar gas licuado. b) El gas natural fue considerado por ley nacional un consumo básico esencial. c) El gas licuado tiene el precio liberado. d) Ambos son recursos naturales que pertenecen de acuerdo a la Constitución nacional a todos los argentinos. De los ítems anteriores entonces podemos observar que los sectores más pudientes de la sociedad disfrutan de un recurso natural subsidiado por toda la población a precios realmente accesibles, lo que les permite obtener energía para bañarse, para calefaccionarse, para cocinar, etcétera, a un costo bajo. Mientras esto sucede, los sectores más humildes deben pagar por el gas que consumen un precio internacional (el gas natural aumentó en los últimos años más que la nafta). Esto que de por sí es una inmoralidad tiene entre otras las siguientes implicancias sociales: a) en las zonas periféricas desde hace años los jóvenes no ven cocinar a sus padres, ni sus padres a sus abuelos, ya que a estos costos hace muchos años que en estos sectores desaparecieron las cocinas y los alimentos calientes se obtienen en los diversos comedores comunitarios. En este momento, darles alimentos crudos a estos sectores no tendría ningún sentido ya que no tienen cocinas y además, más grave aún, los jóvenes ya no saben algo tan esencial como cocinar. b) En invierno en estos hogares (de construcción muy mala) hace muchísimo frío y la única opción que les queda es "colgarse" de la luz para encender una estufa eléctrica, lo que trae aparejado un grave peligro para sus propias vidas. c) Tampoco disponen de agua caliente para el aseo personal por lo que éste en muchos casos es abandonado o se realiza muy de vez en cuando con todos los riesgos a la salud que conlleva el mismo. Teniendo en cuenta todo lo anterior y aunque no soy un experto en leyes y mucho menos en la Constitución nacional, estoy seguro de que esto que se está realizando es anticonstitucional, por lo que solicito a usted que trate este tema con urgencia o lo eleve ante quien corresponda para que sea corregido a la mayor brevedad ya que como queda demostrado en todo lo anterior el precio del gas licuado no debe sobrepasar en ningún caso los 3 a 4 pesos por garrafa de 10 kilogramos y se está vendiendo a un precio por lo menos un 1.000 por ciento mayor. Está claro entonces que es un factor más de exclusión social.

Roberto Carrivale,

ing_rcarrivale@hotmail.com