El final de Messi daba para un destino distinto
En el año 2000, a los 13 años, Lionel Messi se mudó con su familia a España para firmar para el Barcelona FC, ya que el equipo culé se hacía cargo del tratamiento con hormonas de crecimiento, porque ningún club argentino se lo pudo brindar.

Lunes 31 de Julio de 2023

En el año 2000, a los 13 años, Lionel Messi se mudó con su familia a España para firmar para el Barcelona FC, ya que el equipo culé se hacía cargo del tratamiento con hormonas de crecimiento, porque ningún club argentino se lo pudo brindar. Sus entrenamientos y evolución se desarrollaban en la Masía (academia juvenil del Barsa). A los 17 años debutó y en el 2004 y 2005 ganó la Liga Española, y en la siguiente la Liga y la Champions.

En 2008 y 2009: triplete: Liga, Copa del Rey y Champions. Se lo considera uno de los mejores del mundo, junto a los inmortales Maradona y Pelé. En honor a la brevedad no recordaré los goles, tampoco los premios que mundialmente recibió, coronándolos con la conquista del último mundial.

Fue en el 2012, en una entrevista con el diario El País que dijo: “Prefiero ganar títulos con el equipo antes que premios individuales o meta más goles que nadie”……. “ Mi intención es que cuando me retire, se me recuerde por ser buen tipo”. Esta última decisión de recalar en la MLS ( Major League Soccer) creo modestamente, coincide con la última parte del reportaje. Dudo que volvamos a disfrutar, deleitar y emocionarnos hasta soltar algún lagrimón, cuando nos asombrábamos de esas jugadas perfectas entre toque y paredes, mucho menos, de esos tiros libres donde los arcos arrugaban sus hombros para que la pelota no pasara.

Respetuosamente señor Messi, pienso que estaba para que lo disfrutemos un tiempo más, no solamente como un “ buen tipo”. De cualquier modo: “usted es dueño y señor de su exitosa vida”. Para los simpatizantes del Inter Miami es usted y diez más. Mire Lionel; creo que Thiago – en el último partido- se dio cuenta que cuando usted salió antes, gran parte del público se retiró del estadio. Dios quiera me equivoque.

José Fernando Stronatti