Lunes 29 de Septiembre de 2008
Tiene razón la señora Miriam Reynhardt, no tenemos derechos, no estamos protegidos por nadie, no existe ninguna garantía constitucional para los ciudadanos, no les importamos a ninguno de los representantes políticos. Es decir, si queremos llorar, lloremos. También hay otra realidad: mientras no nos pasa a nosotros, miramos los acontecimientos como si fuera una película. Creo como usted que el Estado debería hacerse responsable por los delitos y de alguna manera reparar el daño que sufrimos los que somos víctimas de la delincuencia por una evidente mala praxis de aquellos a quienes les correspondería evitarlo, y a quienes nosotros con los impuestos estamos sosteniendo. La realidad es muy difícil, ojalá pudiéramos hacer algo para evitar que siga esta ola de violencia que está arrastrando al mundo.
Diana Giampietro, hotmail.com
N. de R.: Miriam Reynhardt hizo serios cuestionamientos en una carta publicada el 27 de septiembre a la incapacidad del Estado para darle seguridad a sus ciudadanos. El esposo y el hijo de Reynhardt fueron heridos a balazos en su propia casa en un intento de asalto.