El enemigo no está en Mendoza
Señora presidente, el real enemigo está compartiendo su hogar, su quinta presidencial, usufructuando su investidura y dirigiendo desde Puerto Madero. Se asoció con gente impresentable, no admitió sugerencias ni críticas, está envidioso...

Miércoles 23 de Julio de 2008

Señora presidente, el real enemigo está compartiendo su hogar, su quinta presidencial, usufructuando su investidura y dirigiendo desde Puerto Madero. Se asoció con gente impresentable, no admitió sugerencias ni críticas, está envidioso de su altura intelectual (la suya) y no permitirá que usted se desarrolle en su función. En cambio, su vicepresidente siempre fue coherente en sus convicciones e intentó colaborar con usted. Recuerdo que a 60 días de iniciada la puja entre gobierno y agro dijo textualmente a diarios y revistas porteñas "si llegó a 60 días de conflicto es porque algo faltó, algo falló y siempre es el Estado el que debe asumir la mayor responsabilidad, porque es el que debe velar por todos". Palabras premonitorias que ya dejaban entrever la real postura de ese funcionario que jamás ocultó su pensamiento y linea de acción. Gracias a ello el país está ahora pacificado, conforme y presto a otro desafío importante. En cambio al doctor Kirchner sólo le faltó calzarse uniforme de combate porque las tropas ya estaban arengadas e inflamadas por su oratoria. Señora presidenta: me gustó cómo decidió el tan espinoso tema de la resolución 125. Usted subió un importante peldaño en el respeto y la consideración de su pueblo. Me permito recordarle que la inefable señora de los almuerzos se transformó en figura pública cuando dejó de lado la frivolidad para entender realmente el idioma y necesidades de la gente. Por favor, recuerde que su auditorio es permanente e infinitamente mayor que el de la señora de los almuerzos.

Rubén Baremberg, DNI 6.012.531