Cartas de lectores

El desprecio por la vida

Martes 14 de Mayo de 2019

El crimen del funcionario nacional Miguel Yadón y del diputado nacional Héctor Olivares, en un hecho acontecido el jueves pasado en la plaza Congreso de la Capital Federal, pone en evidencia una realidad lacerante en nuestros días: el desprecio por la vida. En este caso, por la vida ajena, pero también abundan los ejemplos de desprecio por la propia vida, que por no ser partícipes del mismo gente de actividad pública, no se conocen. Pero, como bien reza el eslogan de quienes están en contra del aborto, “toda vida vale”. En este caso, el eslogan debería aplicarse en favor de los que mueren asesinados o se suicidan. Para poder combatir estos flagelos, creo conveniente conocer primero las causas que llevan a su concreción. Y una de ellas, la mayor, es la que determina el accionar en estos sucesos. Se trata de la violencia. Y la padecemos los argentinos desde hace muchas décadas. La violencia tiene múltiples expresiones y no respeta clases sociales. Es un monstruo que nos devora diariamente y crece sin parar, tomando cada vez mayores dimensiones. Puede apoderarse de nosotros en todos los ámbitos: personal, familiar, comunitario y social. Y la prueba más contundente, es el deterioro social de las últimas décadas. Con una educación precaria, sin moral, ética ni religión, anclamos inevitablemente en la violencia. Y, lo más preocupante, es que entre los candidatos a los distintos cargos que se impondrán en las elecciones de este año, no hay uno que siquiera prometa trabajar en este ámbito.

Daniel Chávez

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario