Martes 15 de Julio de 2008
El pasado jueves 19 de junio, alrededor de las 22, emprendí viaje por la empresa Flecha Bus con destino a la ciudad de San Miguel de Tucumán. El horario de llegada debía ser cerca de las 9 del viernes 20, pero debido a los cortes de ruta relacionados con el problema agrario, el colectivo tuvo que tomar un camino alternativo entre Termas de Río Hondo y San Miguel de Tucumán, hecho que alargó la duración del viaje en poco más de 90 minutos. Al llegar la terminal de la capital tucumana me bajé y el micro siguió su destino final hacia la ciudad de Salta, unos 300 kilómetros más adelante aproximadamente. Ese mismo viernes 20 por la noche siendo las 21.30 subí a un colectivo de la misma empresa de transporte Flecha Bus que me traería de regreso a la ciudad de Rosario para arribar a las 8.20 del sábado 21 de junio. ¡Qué sorpresa! Los choferes que manejaban eran los mismos que me habían conducido en el viaje de ida 12 horas antes, o sea que llevaban al menos 24 horas sin dormir, ya que en la ciudad de Salta debieron comer o ir al baño mínimamente. Otra sorpresa fue cuando miré el reloj al ingresar a la avenida de Circunvalación en Rosario, eran las 7.45, 35 minutos antes del horario de llegada, 10 horas 15 minutos después de haber salido de la ciudad de Tucumán sin paradas en el medio. ¿Pueden estas empresas omitir la reglamentación sin que ningún ente de control diga o haga algo? En estas condiciones, si ocurre un hecho trágico no podremos decir que fue un accidente.
Pablo F. Sosa