Cartas de lectores

El aborto y una lógica bicéfala

Frente a la filosa temática del aborto no punible, se advierte que las mujeres que militan a favor del mismo, se manejan con una lógica bicéfala, y por lo tanto ambigua y contradictoria.

Domingo 22 de Abril de 2018

Frente a la filosa temática del aborto no punible, se advierte que las mujeres que militan a favor del mismo, se manejan con una lógica bicéfala, y por lo tanto ambigua y contradictoria. Por un lado pretenden hacer uso de su libertad viviendo "a su manera", para luego evadir la responsabilidad que aquella conlleva, sin hacerse cargo de las consecuencias de sus actos, lo cual es libertinaje. Bien se ha dicho que la siembra es libre pero la cosecha es obligatoria, de allí que el hombre es artífice o arquitecto de su propio destino. También alegan ser dueñas absolutas de su cuerpo pero olvidan que no lo son del cuerpo que se está gestando en sus entrañas, el cual pertenece a otra persona. Por último, dicen "no al femicidio" pero lo cometen con cada embrión o feto femenino que exterminan en su propio vientre. Esta lógica de dos cabezas sin duda expresa una triste y muy peligrosa alienación. Hace falta coherencia para vivir con equilibrio y dignidad. Frente al tema en cuestión creo que urge centrarse en la prevención, pero en este tipo de abordaje, si bien se alude a la educación sexual, no se especifica cuáles son los parámetros para la misma y sólo se enfatiza la información sobre métodos de anticoncepción, dejando de lado la formación moral y espiritual al respecto. Así es que nadie habla de la pureza sexual, naturalizando la convivencia de los "novios" que en realidad, dejando de lado este eufemismo, se llaman amantes o cómplices sexuales, descartables por cierto. La triste realidad es que faltan padres y educadores cimentados en sólidos valores que puedan inspirar y transmitir a los jóvenes, sirviéndoles a su vez de modelos a imitar. Alarmante son las estadísticas sobre el embarazo adolescente, lo cual es fruto de una sociedad inconsistente, donde reinan el hedonismo, la anomia y el permisivismo, cayendo en "el todo vale". No se trata de llenar a los hijos de absurdos "no", dando respuestas tautológicas ("no, porque no"), sino de ser verdaderos tutores o mentores guiándolos hacia un plano más elevado de existencia. Estimular el "sí" a la buena lectura, al estudio, al deporte, a la lucha por la superación personal, a la amistad genuina, a la solidaridad, dejando de lado lo mediocre y lo vulgar. Que aprendan a nadar en contra de la corriente, mostrándoles que ésta sólo arrastra peces muertos y basura. Como sabemos, todo artefacto, sea de simple o complejo mecanismo, trae de fábrica un detallado instructivo para su correcto manejo, a fin de evitar todo tipo de consecuencias, muy graves algunas. Así también y salvando las distancias, el Creador del ser humano confeccionó un manual de instrucciones para nuestra existencia, hoy traducido en forma total o parcial a más de 2.000 idiomas, el cual es la Biblia.

Nerina, una chica "hecha de buena madera"

El 14 de marzo pasado al mediodía olvidé en un baño del Patio del Mercado un sobre-fuelle con dinero y la documentación del auto. Por la tarde recibo un llamado donde una señora me decía que su hija Nerina había encontrado el sobre con documentos y dinero. Como vivían lejos, su hija me entregaría mis pertenencias al día siguiente en la escalinata de la Facultad de medicina, donde estudia. Sorprendida, y aún con cierta desconfianza —había intentado comunicarme dos veces con su celular y no lo logré—, esperé a Nerina en el lugar y a la hora indicada. A los pocos minutos apareció detrás de mí una amable jovencita diciendo "señora, sus papeles". No sé si pude agradecerle lo suficiente a Nerina y a su mamá. Por eso escribo estas líneas, con una recomendación final, casi obvia: dentro de unos años habrá una médica llamada Nerina. Traten de consultarla, está hecha de buena madera.

Lectores, vivan y dejen vivir

En este último mes vi en dos oportunidades que en la edición impresa de los domingos pusieron dos fotos enviadas por "algún " usuario en donde se puede ver como dos distintos camiones de Coca-Cola no están estacionados correctamente, y quienes publican alegan que no hay inspectores, y es así. Coincido plenamente ya que soy testigo y cuento con pruebas donde constan infinidad de autos y contenedores colocados en los lugares previstos para la carga y descarga de los camiones de dichos trabajadores. Me parece que sería más interesante y productivo que en lugar de perseguir escrachando con fotos a un laburante que sólo trata de cumplir con su trabajo lo mejor posible, observen las puertas de los colegios del centro donde infinidad de papis y mamis se detienen en doble fila con total impunidad entorpeciendo el tránsito en horas pico para no molestarse en caminar una cuadra. Observen también los autos mal estacionados, las bicis que van por todos lados, la gente que cruza donde no debe esto es comodidad, no necesidad. ¡Dejen de perjudicar al trabajador!

Señores, el bulevar Oroño no se toca

He leído atentamente la carta publicada por el señor Leonardo Gentile Cappella, con fecha 19 del corriente, con la cual coincido en todos sus términos. Hasta estos días no venía escuchando las quejas que se suscitaban con el estacionamiento de autos en nuestro bulevar Oroño, pero de golpe irrumpieron las bicicletas. Estas se han convertido en tema central de nuestro diario vivir. Parecería que todo gira alrededor de las bicicletas. Mi propuesta es que ellas no transiten por Oroño sino por calles aledañas, y que los vándalos (no son ciclistas) que atraviesan el cantero central desaprensivamente a toda velocidad, sean sancionados con todo el rigor que amerita. Lo que sí parece haber caído en el olvido es el mantenimiento del bulevar, cuyo aspecto es lastimoso. En cuanto a las modificaciones propuestas, me extraña que a concejales criteriosos no se les ocurran otras formas de encarar el tema que no sea la modificación del cantero central, patrimonio histórico de nuestra ciudad. No señores, el bulevar Oroño no se toca.

¿Contingencia del juego o agresión?

El domingo 11 de marzo pasado se jugaba el torneo interno de mayores de fútbol del Jockey Club. Mi nieto Matías, de 17 años, integraba uno de los equipos. En un momento del partido, Matías corriendo en la búsqueda del balón fue embestido por detrás por un rival del equipo "La Rejunta". Tras ser atendido por personal de la ambulancia fue trasladado a un sanatorio donde se le diagnosticó fractura expuesta de tibia y peroné. ¿Contingencia del juego? ¿Agresión impune? El partido continuó y nadie fue amonestado. Consecuencias: Matías operado, con muletas, imposibilitado de concurrir a la escuela, puesto que su curso (5º año) se ubica en el tercer piso y no hay ascensores, y con una recuperación que llevará un año. El joven victimario, totalmente indiferente, al igual que sus padres, compañeros de equipo, técnico y los distintos niveles dirigenciales de la institución, totalmente ausentes, olvidando su rol social, inculcando valores, forjando ciudadanos.

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