Cartas de lectores

Educación pública

Desde el Grupo Hepatitis Rosario, apoyamos la educación pública y gratuita en la Argentina.

Lunes 27 de Agosto de 2018

Desde el Grupo Hepatitis Rosario, apoyamos la educación pública y gratuita en la Argentina. Ha sido ella la que a través de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario, nos viene acompañando desde hace once años en la difícil tarea de concientizar a la población rosarina sobre hepatitis virales crónicas. De la mano de cientos de estudiantes pertenecientes a Extensión Universitaria, profesores y autoridades de esa casa de altos estudios hemos logrado que la información sobre la hepatitis se vuelque a la población, con lo cual ha dejado de ser un misterio en nuestra ciudad. Junto a ellos, por años, hemos llenado las plazas de Rosario, vacunando y haciendo detección, junto a ellos hemos informado a miles de personas para que puedan prevenirse y curarse de este verdadero flagelo mundial. Junto a ellos seguimos trabajando llevando ininterrumpidamente talleres de hepatitis a todas las escuelas secundarias de la ciudad y sus alrededores. Sabemos que la Facultad de Ciencias Médicas no escatima esfuerzos para trabajar con la población en variadas y múltiples disciplinas junto a otras facultades públicas de la ciudad. Desde ese punto de vista, que no es más que un humilde ejemplo entre tantos cuya grandeza nos supera, abrazamos la educación pública y gratuita, como la indiscutible base para forjar los destinos de un país en serio.

Edith Michelotti
Coordinadora General de Hepatitis Rosario


Un antro de impunidad

Hace unos días un grupo de mujeres se juntó para renunciar a la Iglesia Católica. Al principio me pareció sólo algo ridículo, pero al analizar con profundidad me di cuenta de que era sólo ignorancia, fanatismo exacerbado e intolerancia democrática. Y creo que el tema aborto es tan sólo un pretexto para expresar sus oscuras ideologías políticas, mal llamadas populares y progresistas como resabio de doce años de un gobierno formado en banda, que además de saquear el país, destruyó la esencia de la patria. Los "cuadernos" son muestras elocuentes de la magnitud de los delincuentes. A esto le sumamos el agravio del senador Pichetto a millones de católicos cuando acusó a la Iglesia Católica de "retrógrada" por estar en contra de los asesinatos de bebés. Este personaje siniestro y caduco que se atornilló en su banca y vive a costa del pueblo, no tiene autoridad moral para hablar porque fue mandadero, secuaz, "chirolita" del gobierno más corrupto y saqueador de todos los tiempos, y su ignorancia le impide saber que la Iglesia Católica fue fundamental hacedora de la patria y su argentinidad antes y desde su origen, y además están con el pueblo en todas las ciudades, y en cualquier lugar atendiendo necesidades, y en las villas trabajando para sacar los niños de la miseria y de las drogas, acción que Pichetto no tiene la menor idea porque vive dentro de un antro de impunidad.

DNI 6.347.664


Entre el tallito de perejil y una clínica

El miércoles 8 de agosto pasado partieron miles de chicas en 116 colectivos hacia el Congreso de la Nación. Todas viajaron con sus pañuelos verdes en apoyo al aborto legal, seguro y gratuito. El tiempo no ayudaba para viajar, no obstante las ondas verdes no se achicaron y sacando pecho le dieron para adelante: nada las podía parar. Mi esposa y yo (83 años y ella algunos años menos), estábamos en la calidez de nuestro hogar mirando los acontecimientos que sucedían allá. Al otro día nos enteramos el resultado: 38 en contra y 31 a favor. Sé que muchas quedaron desilusionadas, pero chicas, ustedes han ganado. No hay que ser vengativo pero sí podremos tener un gran desquite dentro de dos años. Porque votar por el no o por el "ni" es abandonar a las adolescentes que no cuentan con recursos para practicarse un aborto. Ellas dicen: "Me mandé una macana, quedé embarazada". Entonces, alguien les dice: "No te hagas problema, con un tallito de perejil te sacan el embarazo en un santiamén". En vez de tener una vida hermosa en su futuro, les quedan abiertas las puertas del cementerio. En cambio, las chicas que pertenecen a la clase media o media alta, y se sinceran con sus madres, éstas les dicen: "Vamos a ir a la mejor clínica de la ciudad y aquí no ha pasado nada". Esta chica está salvada.

Pedro Angel Retamozo
DNI 6.008.815
Concejal M/C


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