educación

¿Dónde quedó la excelencia?

Jueves 15 de Abril de 2021

Somos madres y padres de alumnos del Politécnico y queremos contar que, habiendo comenzado las clases en la provincia de Santa Fe hace un mes, nuestros hijos siguen sin asistir a la escuela. Hemos participado de reuniones con el rector y directivos, también hemos leído una y otra vez el protocolo de contingencia Covid que elaboró el personal del Poli y el gremio Coad, y lo hemos comparado con el del resto de las escuelas técnicas y los colegios de la provincia. Vemos como chicos de la misma edad que nuestros hijos entran a sus respectivas escuelas cuatro horas por día, semana por medio, y algunos todas las semanas, y nuestros hijos siguen en casa. Hemos ido a la puerta del Poli con un taburete a pedir por las clases, nos hemos expresado en los grupos de chat, hemos hecho solicitadas en plataformas como Change.org y hemos informado a los medios lo que está pasando con nuestros hijos. Y con todo lo mencionado sólo tenemos sentimientos de tristeza, y estamos llenos de preguntas a las que aún no les podemos encontrar respuestas. Esperamos respuestas simples, como por ejemplo por qué estos menores que deben ser educados bajo la presencialidad, hecho pregonado por la Sociedad Argentina de Pediatría, el Ministerio de Educación, la OMS, y varios decretos nacionales, siguen sin ir a su escuela. También que expliquen por qué si conocemos que los estudios científicos recientes concluyen que el virus no se transmite por contacto con las superficies de objetos, sino por microgotas de aerosoles en el aire, que no habría necesidad de limpiar los baños con cada uso de un alumno, y que 1,5 metro de distanciamiento es más que suficiente para calcular los alumnos por salones, se sigue sosteniendo un protocolo de contingencia Covid desactualizado que impide poder utilizar los salones de 80 o 100 metros cuadrados, sus enormes talleres y los más de 18.000 m2 de la escuela en su conjunto. Nos dicen que sólo pueden asistir 200 alumnos por vez (hay 1.500), y como máximo por dos horas. Por qué si bien hace meses la UNR invirtió para la instalación de fibra óptica y así convertir los salones en aulas multimediales, que permitan dar clases simultáneas en dos burbujas salón/casa sin perder contenido, aún no se pudo comenzar con el dictado de las mismas. Si la vacunación de todos los docentes y no docentes del lunes 5 de abril fue para que los docentes concurran a dar clase o sigan quedándose en su casa, dado que tuvieron prioridad ante personas de mayor edad y/o con factores de riesgos. Por último, por qué un colegio técnico tan prestigioso, de excelencia y con gente capaz de resolver cualquier problema, hoy ante esta coyuntura sanitaria no tenga docentes o directivos que puedan encontrar un camino profesional o creativo, para que todos nuestros hijos de 12 a 17 años puedan ir al 100% de sus talleres y laboratorios y dar las materias básicas en forma presencial, bajo los protocolos y cuidados acordes. En virtud de los argumentos expuestos exigimos a las autoridades competentes, directivos del Poli y rector de la UNR, que arbitren los medios necesarios para que los estudiantes puedan asistir a la escuela, y se abstengan de continuar con las desigualdades planteadas en cuanto al acceso a la educación de niños de escuelas provinciales y escuelas preuniversitarias.

¡Defendamos la escuela pública!

Gabriela Madera

DNI 22.087.791

polipadreseducacion@gmail.com

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