Cartas de lectores

¿Domiciliaria a represores?

Lo que se aprende de chico nunca se olvida. "Es como andar en bicicleta, una habilidad adquirida que no ha de abandonarte", le escuché decir a alguien una tarde de lluvia.

Miércoles 10 de Julio de 2019

Lo que se aprende de chico nunca se olvida. "Es como andar en bicicleta, una habilidad adquirida que no ha de abandonarte", le escuché decir a alguien una tarde de lluvia. Y un "¿recuerda lo que le enseñaron de niña?" titilando en un renglón imaginario de la pantalla en algún foro de lector me devolvió décadas atrás a la misma sensación, ese incomprensible miedo a lo desconocido forjado entre "no hables con la gente", "no te acerques", "no aceptes", "no mires", sin saber el por qué. Quienes fuimos chicos en los ‘70 en Argentina y no tuvimos la fortuna de pertenecer a las familias más emblemáticas y posicionadas de entonces recordamos esa sensación, la que algunos nos propusimos nunca más hacer nuestra. Pero no podemos negar que nos hubiere gustado otra infancia, una más alegre y menos cruel, una que aunque pudimos imaginar perdimos para siempre. Puede que en los ojos de algún adulto el "perdón" sea reparador, pero no en los míos. Las aberraciones cometidas entre 1976 y 1983 en la Argentina con el silencioso aval de toda una sociedad no han de tener mi disculpa porque no sólo mataron vidas, arrasaron sueños y futuros de quienes seguimos viviendo. No parece ser "venganza" el hacer valer la duración y carácter de las sentencias dictadas por la Justicia ante crímenes de lesa humanidad, en algunos casos varias perpetuas, pero si sería muy hipócrita el pretender y aceptar algún olvido.

Karina Zerillo Cazzaro

Una actitud federal

Recientemente fui galardonado con la Mención de Honor del Senado de la Nación "Don José de San Martín", lo que constituyó un verdadero halago y satisfacción. Pero lo que deseo destacar es que dicha Mención fue entregada en nuestra ciudad, en la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario, precisamente. La pregunta que ustedes se formularán, luego de leer el párrafo anterior, es por qué el acto no se realizó en el Congreso de la Nación. La ceremonia de entrega en el Senado fue suspendida en tres oportunidades por distintos motivos. Ante tal situación, comuniqué la decisión de que sólo recibiría la Mención de Honor en la ciudad de Rosario. Luego de algunos meses de espera, la respuesta a mi petición fue concedida. En mi opinión, es una actitud de carácter federal haber logrado que una ceremonia que se lleva a cabo en el Senado de la Nación fuese realizada en nuestra ciudad. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires es la Capital de la República y concentra la mayor cantidad de habitantes, el poder económico, político y cultural de nuestro país. Como en otras cartas de lectores publicadas, sostengo que es inviable un país con progreso económico y desarrollo social con una megalópolis como la ciudad de Buenos Aires, más allá del sistema político adoptado. Es una cuestión de geopolítica que, alguna vez, deberá ser resuelto para que "la República Federal" deje de ser sólo un enunciado.

Alejo Vercesi / Médico

Paro de los gremios aeronáuticos

El conflicto aeronáutico encabezado por los "anti" de siempre, Pablo Biró (Apla), Rubén Fernández (Upsa), Edgardo Llano (APA), Ricardo Cirielli (Apta) y Genaro Trucco (Uala), ha generado en el inicio de las vacaciones de invierno un paro que va en contra de los derechos de volar y circular libremente de quienes determinan ese medio de traslado, con las consecuencias pecuniarias de quienes viajan con reservas de hotelería y demás. Argumentan que esta decisión salvaje en perjuicio de la clase media es con el fin de boicotear las aerolíneas extranjeras (low-cost) que vienen a competir como pasa en cualquier lugar del mundo. La intención del retrogrado Pablo Biró, casi dueño de Aerolíneas Argentinas, a todas luces es un reclamo político por pertenecer al espacio que se opone a todo, lo bueno es que no lo disimula con su actitud belicista, antisocial y con poco apego a la convivencia democrática es por demás evidente. El gobierno debería tomar cartas en el asunto demandando por el perjuicio económico y moral a estos individuos y al gremio que hacen lo que quieren con la empresa, demandando por terrorismo económico para terminar con estas situaciones.

Roberto Sánchez

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