Cartas de lectores

Dólares y desconfianza

Sin dudas hay dos factores que hacen que los argentinos no confíen en su moneda, ni en los gobiernos.

Martes 16 de Octubre de 2018

Sin dudas hay dos factores que hacen que los argentinos no confíen en su moneda, ni en los gobiernos. La primera es por la alta tasa de inflación que hace que los ahorros deban resguardarse en otra moneda (la elección general es el dólar), y la segunda es por haber violado la ley de intangibilidad de los depósitos, votada por todos los partidos políticos por unanimidad en el Congreso, para luego y cuando todos confiaban que sus depósitos no iban a ser tocados se violó la ley y el Estado se apoderó de todos los depósitos. En cuanto a los dólares, se los pesificó. Algo inaudito y que se hizo sin medir las consecuencias futuras, que son las que hoy haya casi 400 mil millones de dólares, de ciudadanos argentinos depositados en el exterior. ¿Cómo hacer para que ese dinero pueda retornar al país? Si el gobierno de Cambiemos aprovechara el respaldo del FMI, podría establecer un convenio por el cuál el Fondo oficiara como ente asegurador (compañía de seguro), que actuará establecido un convenio de inviolabilidad absoluta, para que los ciudadanos argentinos que tienen depósitos en el exterior puedan traerlos y gozar de los mismos beneficios, y contar con el seguro de inviolabilidad respaldado por el FMI. Esto sería extra gobierno, y su no cumplimiento haría entrar a quien lo violase en flagrante delito, y el FMI en ese hipotético caso tendría potestad para embargar cualquier bien, que pondría a disposición del perjudicado, por su calidad de garante. Esto no afectaría en ningún caso la soberanía, ya que es una garantía de depósitos cuya propiedad estaría acreditada y actuaría legalmente en defensa de los argentinos poseedores de su capital, y aceptado y firmado por el Estado argentino. Esto restablecería una relación imprescindible. Sería absolutamente necesario y nos haría retornar a poder disponer en préstamo correctamente obtenido, con beneficios para los poseedores de ese capital y de esa moneda, y haría que nuestro país pueda contar con financiamiento para el desarrollo, el crecimiento y la prosperidad de los argentinos. Además, salir de esta situación de desconfianza y vulnerabilidad permanente de corridas cambiarias, falta de divisas y desconfianza eterna.

Miguel Amado Tomé


Licencia de conducir

Deseo hacer una reflexión. Quizás parezca banal, pero ¿no se podría modificar la renovación de la licencia de conductor a partir de los 70 años para que se realice cada dos años y no todos los años? Me suena como una "penitencia" que tengan que ir cada 12 meses, además del costo. Creo en que las condiciones físicas actualmente de los "mayores" son muy buenas y además son de practicar deportes y caminatas. Sería un premio y los haría sentir mucho mejor anímicamente y con la autoestima mucho más elevada.

Hugo Pietrafesa
DNI 6.048.231


Hablar de lealtades

Partiendo de la simple premisa de que "los seres humanos no somos altruistas", fundada en notables estudios etológicos que se han esforzado por encontrar patrones de comportamiento que probaran lo contrario en nuestra especie; el hablar de "lealtades" para con, y entre, nuestros pares suena dudoso. La necesidad de supervivencia de lo propio se encuentra acuñada a fuego en cada persona, en cada argentino, sin importar el rol social que este ejerza. Pero solemos "comprar" relatos que nos pintan más esbeltos de lo que somos y curiosamente caemos presos de esa piadosa mentira que deseamos ver cierta. Ante la inevitable pregunta que parece ocupar la atención de los medios argentinos hoy "¿leales a quién?", la respuesta lejos ya de filosóficos enunciados y cernida de toda retórica, es simplemente obvia e innata.

DNI 21.653.863


Los dueños de los votos

Extraño fenómeno vemos en la actualidad en Santa Fe. Distintos candidatos se atribuyen, en función de resultados electorales anteriores, una inmensa mayoría de votos para las próximas elecciones. Todos tienen 500 mil votos. Pero en verdad fueron y son votos a las banderas, a los ideales, a los proyectos. Y a quienes en su momento supieron representarlos de la mejor manera. No se puede construir desde la arrogancia. Ni desde situaciones atemporales. En noviembre de 2017 la ola amarilla pareció invadir todo. Pero para desgracia fue un tsunami que destruyó todo, y ahora empezaremos a ver y sentir sus terribles consecuencias. Deber y oportunidad históricos que demandan grandeza para volver a estar mejor.

Germán Sanchez
DNI 24.995.661


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