Cartas de lectores

Después de 20 años, vuelven a importar soja desde EEUU

• Hasta el jueves se habían reportado operaciones por unas 240 mil toneladas. Hay menor oferta local por la sequía

Sábado 14 de Abril de 2018

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó la semana pasada que una compañía argentina importó 240 mil toneladas de ese país. Es la primera operación de este tipo en 20 años y apunta a dar una señal de precios a la baja en un contexto en el que la oferta local de poroto mermó drásticamente por causa de la sequía.

De hecho, cuando se conoció la primera operación, por 120 mil toneladas, el precio de la soja en el mercado disponible local bajó 200 pesos por tonelada. La noticia desacopló a la plaza local de la suba que ese mismo día experimentó el mercado de Chicago, como consecuencia de la difusión de un informe alcista del Usda sobre producción y stock.

Entre otras cosas, el Usda bajó en siete millones de toneladas la estimación de producción de soja de Argentina, un recálculo que lleva la cosecha esperada a 40 millones de toneladas. Una cifra optimista si se la mide contra los pronósticos de las entidades locales, como las Bolsas de Rosario y Buenos Aires.

Con una capacidad de crushing superior a la producción, la caída de 17 millones de toneladas de soja entre una cosecha y otra ponen a la industrial oleaginosa en un aprieto. Ese desfase sube los precios domésticos. Y en ese contexto, apareció la operación de compra que habría realizado la empresa Vicentín, con granos para procesar a partir de octubre. Hasta el jueves se habían reportado 240 mil toneladas.

historia repetida. La última operación de esa característica se realizó hace veinte años, en diciembre de 1997. Fue precisamente luego de una dura sequía que afectó a la campaña 96/97, a partir de la cual se produjo un pico de precios y una gran puja por la mercadería disponible en el mercado.

El diario La Capital dio cuenta entonces de esta situación poco frecuente, toda vez que la Argentina es el tercer productor mundial de soja y lidera las exportaciones de aceite y harina de la oleaginosa. Tres buques Panamax arribaron al puerto de Rosario, que todavía no estaba concesionado, y descargaron algo más de 300 mil toneladas del grano, que fueron transportadas por camión a las plantas de La Plata Cereal (hoy Bunge), Vicentín y Dreyfus. La terminal local, que en ese entonces tenía escasa operatoria, se utilizó por la ausencia de barrancas, lo cual facilitaba las descargas.

Las instalaciones del complejo industrial y portuario santafesino están preparadas para embarcar en grandes buques que transportan la mercadería para exportar, mientras que las operaciones de importación se realizan descargando desde barcazas que bajan por la hidrovía desde Paraguay, fundamentalmente. De allí que en aquel tiempo, la descarga a través de grúas en el puerto de Rosario constituyera una imagen novedosa.

En medio de una dura puja por la soja disponible, la importación del grano en el año 1997 fue interpretada por las entidades de la producción como una señal de los compradores (fábricas y exportadores) para bajar el precio local. La Federación Agraria Argentina, que en ese entonces era presidida por René Bonetto, pidió al gobierno investigar las operaciones de importación a precios más altos que en el mercado local.

la ruta del Mercosur. Aunque no es para nada habitual la descarga de granos provenientes de Estados Unidos, un gran exportador del mercado internacional, el complejo industrial oleaginoso argentino sí es un creciente demandante de porotos provenientes del Mercosur, que se muelen en las plantas locales para ser vendidas al exterior.

De hecho, en el informe que el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec) sobre importaciones por Aduanas santafesinas, la soja ocupa los primeros lugares. Por un valor de 699,8 millones de dólares, la participación de la importaciones oleaginosas en el total es de 17,5 por ciento. Según este organismo, Paraguay es el segundo exportador a la región. En el último año comercial llegaron 1,42 millones de toneladas de Paraguay, 183.795 toneladas de Brasil y 67.521 toneladas de Uruguay, según la Bolsa de Comercio de Rosario. Pero se estima que este ingreso sería mayor como consecuencia de la sequía.

La capacidad de procesamiento de la industria oleaginosa excede la producción local, lo cual explica el ingreso de porotos de países vecinos. Esta brecha se agrandó este año como consecuencia de la sequía que promete reducir sustancialmente la cosecha. Frente a una producción de 57 millones de toneladas en la campaña anterior, las estimaciones de la actual cosecha llegan a 40 millones de toneladas, e incluso por debajo.

El efecto sequía. Aunque en abril comenzó a disiparse, la sequía que azotó durante el verano a la zona agrícola núcleo, sigue impactando negativamente en las estimaciones de producción.

El miércoles, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos proyectó un drástico recorte de 7 millones de toneladas en la actual cosecha, que estimó en 40 millones de toneladas. Su cambio de diagnóstico alcanzó para provocar una fuerte suba del precio de la oleaginosa en el mercado de Chicago.

Esa suba no se trasladó a la plaza disponible local. El motivo: la noticia de que por primera vez en 20 años los procesadores argentinos importaron soja norteamericana le puso un techo a los precios.

El Usda recortó la estimación de producción de soja argentina y también la de maíz. En este caso, bajó tres millones de toneladas, de 36 a 33 millones de toneladas.

En lo que respecta a los números estadounidenses, los únicos cambios en las estimaciones correspondientes al país del norte fueron en los stocks de soja, para los cuales se previó una merma de 130.000 toneladas, a 14,97 millones de toneladas y un aumento en la previsión de crushing de 300.000 toneladas.

Esta revisión de stocks finales en Estados Unidos causó sorpresa entre los operadores y apuntaló la suba del miércoles pasado. La soja cerró a 385,82 dólares la tonelada en Chicago.

Pero esa mejora no se sintió en el mercado disponible de Rosario. El valor propuesto de manera abierta en el segmento disponible retrocedió $ 200 por tonelada, para posicionarse en $ 6.200 por tonelada para la entrega inmediata.

"La noticia de Argentina importando soja estadounidense marca límites en el mercado doméstico", señalaron en la Bolsa de Comercio de Rosario.

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