Cartas de Lectores

Desprolijidades en Salud Mental

Miércoles 13 de Enero de 2021

Que atroz resulta evaluar la ley de Salud Mental y las pautas para el funcionamiento de los diversos dispositivos, analizándola desde la perspectiva de las adicciones, problemática específica y compleja.

Una ley utópica, condescendiente con intereses, desprolijidades, desconocimiento, falta de empatía, obsesiones, pues pensar que el trabajo que desarrollamos las Comunidades Terapéuticas pueda ser sustituido por una red de servicios públicos es incomprensible, surrealista, además de irresponsable.

¿De qué hablamos cuando hablamos de sujetos con problemas de adicciones a drogas legales e ilegales? ¿Qué disciplinas se necesitan para abordar esta problemática? ¿Cuáles serían los dispositivos adecuados para cada caso?

¿Quiénes entienden los misterios que conviven en las intimidades de aquellos que llegan a pedir ayuda a nuestras instituciones? ¿Quiénes ponen el cuerpo en las convivencias comunitarias donde la confrontación, los sentimientos, los abrazos, los límites, generan una armonía terapéutica capaz de transformar esas vidas ultrajadas de tantos años de miedos e inseguridades?

Estas preguntas no se hicieron cuando se redactó la ley. Sólo teorizaron sobre los aspectos humanos deteriorados y allí la palabra muerta yace imposibilitada de actuar, pues está alejada de la realidad de cada uno de los sujetos necesitados.

Entonces ahora tenemos que sentarnos con los dirigentes de turno político para negociar dispositivos posibles anclados en ese océano somnoliento que es la ley y su adecuación.

Y ahí estaremos, como siempre lo hicimos, defendiendo y postulando nuestra filosofía de trabajo, coherente y reconocida. Sí reconocida. No desde la comodidad de un escritorio, sino más bien desde la trinchera de las Comunidades Terapéuticas, donde esas chicas y chicos desalentados, sin rumbo, torcidos, pudieron sanar y así mejorar sus existencias con sus familias, para integrarse a la hostil vida social para modificarla y disfrutarla.

Osvaldo S. Marrochi, presidente

Fundación Esperanza de Vida

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS