Jueves 18 de Septiembre de 2008
En respuesta a la carta "El huevo de la serpiente" del señor Hernán Kruse, del pasado martes, quiero decirle que se legisla para salvaguardar los derechos de los más débiles, en este caso, oh casualidad, el más débil es el niño que está por nacer. Trozar un feto dentro del vientre materno para sacarlo, aun con el consentimiento de la madre, es un asesinato liso y llano. Ayuda psicológica, información, centros de adopciones rápidos y fuertes, eso es lo que se necesita. De matanzas y abusos ya estamos llenos.
Fernando Yannuzzi, fey954@yahoo.com.ar
N. de la R.: En su carta Kruse planteó que "el aborto es una acción privada; pertenece por ende al ámbito de intimidad de la mujer. Nadie tiene derecho a juzgar una conducta que no afecta derechos de terceros ni al orden público".