Democracia y autoritarismo
Pasados más de cien días conflictivos que acechan al país, la sociedad ha fijado postura y ha elaborado opinión propia sobre este inconveniente. La rivalidad campo-gobierno nos toca a todos los ciudadanos...

Viernes 04 de Julio de 2008

Pasados más de cien días conflictivos que acechan al país, la sociedad ha fijado postura y ha elaborado opinión propia sobre este inconveniente. La rivalidad campo-gobierno nos toca a todos los ciudadanos y como individuos de esta Nación poseemos el derecho a dictaminar una postura fundamentada que nos lleva a concordar con el sector agropecuario, con el Estado o simplemente ser imparcial. Dicho sentir de los habitantes puede ser cuestionado, discutido o criticado, pero debe ser respetado. El respeto y la diversidad de ideales es una de las bases en la representatividad democrática e institucionalizada. Creo que el gobierno no lleva a cabo estas dos características y representa a los argentinos esgrimiendo la confrontación como arma fundamental, dentro de su libreto reina el pensamiento de matar o morir, ganar o perder, al todo o nada, y exterioriza a la sociedad la consideración del campo como antidemocrático. Por ello, el Poder Ejecutivo busca manipular a los civiles llevándolos a la elección de su ideal y despreciando algún otro, haciendo creer que un pensamiento diferente y alternativo es un mal para la Argentina. Considero que el Estado argentino es un Estado esquizofrénico, donde convergen la democracia y el autoritarismo, dado que existen los derechos e igualdades de todos los ciudadanos a votar libremente, pero el aparato estatal impone su autoridad haciendo oídos sordos a proyectos comunes que no están dentro de su agenda y así desecha la posibilidad de tomar alternativas ajenas a su plan de gobierno.

Pablo Campanini, pablocampanini@hotmail.com