Viernes 10 de Octubre de 2008
En Rosario, un relevamiento realizado por la policía de la Unidad Regional II concluyó que de los 7.280 varones y mujeres detenidos desde principios de este 2008, 1885 tenían menos de 18 años. Además, las fuerzas de seguridad secuestraron en Rosario en lo que va del año 501 armas de fuego, más de 50 réplicas y 646 armas blancas en distintos operativos. En el país 6.294 chicos se encuentran acusados de delitos. El 70 por ciento por robar, pero los de clase alta no figuran en las estadísticas. El 29 por ciento están encerrados en institutos e imputados de robar sin armas... Las instituciones abocadas al tema plantean la necesidad de redactar una ley penal juvenil. ¿No es hora de preguntarnos si estos niños y adolescentes transgresores de la ley asisten a la escuela o ya los abortó la institución y el sistema? Ni siquiera se aprovecha la circunstancia de la detención para que como población "cautiva" se intente algún tipo de reeducación e inserción social. ¿Tienen o tuvieron alguna brújula paterna o algún tutor que los ayude a crecer y ser? ¿El Estado los ha adoptado y cumplido con la ley 23.849 (Convención de los Derechos del Niño)? ¿Acaso el mercado de consumo no los ha colonizado, contaminado, auxiliado por los medios de comunicación y publicistas que incrustan deseos, estimulan compulsiones y empañan proyectos humanos?
Mirta Guelman de Javkin,
mirtaguelman@hotmail.com