Sábado 20 de Septiembre de 2008
El pasado 17 de septiembre, en calle Mitre entre San Lorenzo y Urquiza, un grupo de personas identificadas con el gremio de Smata dañaba a una agencia de automóviles, cuyos responsables, ante la agresión, debieron bajar las persianas. Desconozco los motivos del reclamo, pero me queda claro que pintar con aerosoles una propiedad es un delito de daño previsto en el Código Penal. Por lo demás, ese era el objetivo inequívoco de la acción, ya que no se puede desconocer que para restablecer la cosa a su estado anterior es necesario restaurar la pared. La situación causó también un "daño colateral", cual fue el entorpecimiento del tránsito, ya que la calle Mitre a esa altura quedó cortada y se generó un caos vehicular. Pero lo curioso es que todo este desmadre se hacía bajo la atenta custodia policial, que en vez de evitar la situación, la amparaba, desviando el tránsito para que los "muchachos" pudieran cometer su fechoría sin interferencias. En conclusión, "el mundo del revés", las víctimas son desprotegidas y los victimarios gozan de impunidad. No le importaron a la autoridad—que debió actuar de oficio para hacer cesar el hecho antijurídico— los daños a la propiedad ni la afectación de la actividad comercial de la cuadra interrumpida violentamente, como tampoco la movilidad de la gente y el tiempo perdido. Es decir, ni previno para evitar, ni actuó para cesar.
Oscar E. Romera, DNI 13.209.453
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