De esto y de lo otro
Comienzo aclarando que el término "arborícola" no es peyorativo, es descriptivo y lo aplico en mis cartas a aquellas personas que no van al punto y se van por las ramas. Que son el 95% de quienes contestan en esta sección. En la mía titulada "Presidente Roca y J. M. de Rosas" me limité a protestar por el cambio de denominación de la calle 25 de Diciembre...

Lunes 31 de Marzo de 2008

Comienzo aclarando que el término "arborícola" no es peyorativo, es descriptivo y lo aplico en mis cartas a aquellas personas que no van al punto y se van por las ramas. Que son el 95% de quienes contestan en esta sección. En la mía titulada "Presidente Roca y J. M. de Rosas" me limité a protestar por el cambio de denominación de la calle 25 de Diciembre. Doña Erica Gisela Alí la contestó el pasado 25 de marzo dándome una lección de historia, moral y buenas costumbres, en la cual decía cosas como que debemos "analizar los hechos y a los hombres según las características de esos años". Siento mucho disentir, pero no monte el picaso, ¡por favor! De aceptar tal punto de vista, me vería obligado a aceptar el Circo Romano, las Cruzadas, la Inquisición y tantas otras cosas que no puedo admitir por una simple cuestión de principios. Pero no se altere por ello, usted piensa así y yo pienso asá. Es todo. Referido al título de su carta me veo obligado a decir: "Chocolate por la noticia", porque le aclaro que todos, sin excepción, quienes escriben para esta sección piensan que tienen razón, incluida usted. Si no fuera así no sería esta una sección polémica tan entretenida. Sencillo como eso. Hay quienes estamos en contra del tren bala, de Rosas, de los regímenes fascistas, del gobierno totalitario que tenemos, de la afiliación obligatoria de la peligrosa prepotencia de D’Elía y de tantas otras cosas. Por otra parte, hay quienes están a favor de ellas. Es lo bueno y útil de esta sección. Gócelo, no se enoje. No es necesario alterarse por ello. Sigo: si hay algo que nunca he hecho en esta sección es insultar a nadie y le aclaro que no estoy "sistemáticamente tampoco en contra" de nadie. Sí es cierto que soy una persona de principios y estoy en contra de quienes atacan esos principios: libertad total (de pensamiento, de opinión, etcétera). Vuelvo a la calle. Usted me aconseja no hacerme mala sangre por el cambio de denominación, pero si no es tan importante preocuparse, ¿por qué alguien se tomó el trabajo de cambiar el nombre? Sobre todo, teniendo en cuenta que se hizo contrariando expresas disposiciones de la Comisión de Nomenclatura de la Municipalidad de Rosario.

Cristián Hernández Larguía,

LE 3.687.935