Cumplimiento de deberes
Qué difícil resulta reconocer a la mayoría un verdadero acto de civismo y cumplimiento de los deberes de funcionario público. Me refiero al revuelo causado por la decisión del presidente del Concejo...

Viernes 17 de Octubre de 2008

Qué difícil resulta reconocer a la mayoría un verdadero acto de civismo y cumplimiento de los deberes de funcionario público. Me refiero al revuelo causado por la decisión del presidente del Concejo de recibir al ex intendente de Rosario Héctor Cavallero. Hecho que ha causado variedad de especulaciones mezquinas. Me pregunto cuál es la función de un político, sea concejal, intendente, secretario de gobierno o diputado, si no la de hacerse eco del reclamo de los ciudadanos. De todos los ciudadanos. ¿O será que se gobierna sólo para simpatizantes y colaboradores? Extraña además que el secretario de Gobierno de nuestra ciudad hable de respeto, cuando sus propias expresiones demuestran irrespetuosidad y resentimiento. La construcción de la ciudadanía de la que tanto se habla se hace con acciones concretas, no con discursos. La riqueza de un medio se da cuando hay diversidad, no igualdad y simetría. También en el arte, dentro de la unidad, debe ser posible la variedad, si no la creatividad desaparece. Gracias a la comprensión, compasión y mediación de Miguel Zamarini fue posible salvar muchas vidas. Podemos dar pruebas de ello. Por eso su forma de actuar no nos es ajena. Hace poco en un diario porteño, Luis Tonelli dice que a nuestros políticos les falta aptitud moral y actitud democrática. El presidente del Concejo ha demostrado lo contrario. Deberíamos tal vez considerarlo como al ecosistema isleño o bosques nativos, en peligro de extinción. No dejemos que las miles de hectáreas sembradas con soja transgénica (léase "obediencia debida") invadan los campos de la mente y del espíritu. Los que nos consideramos animales racionales, y los que no, te saludamos, Miguel Zamarini, con respeto y admiración.

María Esther Linaro, DNI 6.210.349