Cartas de lectores

Crisis y democracia

Llegamos a esta formidable crisis, después de treinta y cinco años de democracia.

Martes 17 de Julio de 2018

Llegamos a esta formidable crisis, después de treinta y cinco años de democracia. Todos los personajes de todos los partidos políticos que han sido los causantes (salvo los que fallecieron) están presentes y dicen tener soluciones y se postulan para las futuras elecciones. ¡Es increíble! Yo le pediría a toda la clase política que ponga empeño, que posibilite acuerdos para una convivencia posible en la Argentina. No sirven títulos, ni la Moncloa, ni pactos sociales, ni derecha, ni izquierdas. Una palabra podría ser racionalidad. Establecer cómo poner en caja el enorme gasto público. No incentivar la natalidad para evitar que se multiplique la pobreza. Nadie puede dar a luz hijos que no puede mantener ni educar, y eso se puede evitar por medios lícitos. Hay que repoblar el país, generando políticas. Construir ciudades llave en mano con industrias, colegios, cultos religiosos, centros comerciales. Para ello se debe realizar un censo de desocupados por conocimiento, actividad. Que permita integrarlos y convertirlos en habitantes de esas ciudades coordinando el trabajo con empresas que adhieran al proyecto. Deben evitarse por todos los medios los subsidios que deforman la realidad. Generar convenios para que la actividad privada y no el Estado sea el gran empleador, porque ya el ciudadano no lo puede sostener. Que sea creíble la Justicia, que funcione como sucede en el mundo y que los que estén fuera del sistema sean castigados y que su condena se cumpla. Que el delito y quienes delinquen paguen por ello. La educación debe ser creativa y dar soluciones rápidas y concretas, incorporando el aprendizaje de oficios de manera oral, escrita y esencialmente práctica. Cuidar el gasto para poder estar dentro de los índices de normalidad con los que se registran en la absoluta mayoría de los países del mundo y de nuestra región. No puede haber una clase política que se enriquezca con la corrupción, los privilegios y la impunidad. Si en lugar de este acuerdo imprescindible priman intereses personales y mezquinos con el único objetivo electoral, estaremos en una situación que agravará la crisis en la que estamos inmersos. Adelanto que nadie podrá gobernar porque no hay ni lugar, ni tiempo para la demagogia, y no habrá quien pueda financiarla. La crisis está en una fase que no permite eufemismo. Matar gobiernos no sirve, además en este caso puede ser peligrosísimo. La sociedad está en riesgo. Esencialmente por la irresponsabilidad de una clase política que no ve el abismo al que estamos expuestos. Y una ciudadanía que sigue esperando que las soluciones caigan del cielo o de algún inescrupuloso que les siga mintiendo.
Miguel Amado Tomé


¿Ciudadanos de altos ingresos?

Señora intendenta y señores concejales,hace unos días salió publicado que en la ciudad de Santa Fe los vecinos dejarán de pagar el 10% en las facturas de Litoral Gas a partir de este mes, y en nuestra ciudad empezarán a descontar el 10% el próximo año a razón de 2% por bimestre, para recién estar en igualdad con nuestros comprovincianos en diciembre del 2019. Con las facturas de la EPE dejarán de pagar el Alumbrado Público, que representa aproximado un 15% en cada boleta. ¿Qué pasa con los rosarinos? ¿ Somos ciudadanos de altos ingresos?
Miguel Angel Sfregola
DNI 6.071.552


Un recuerdo a Arturo Mor Roig

Arturo Mor Roig había sido ministro del Interior del gobierno de facto de Alejandro Lanusse. Para aceptar ese cargo había renunciado a su afiliación a la UCR. Aceptó el cargo con la condición de que el gobierno de facto preparara el regreso a la normalidad constitucional llamando a elecciones. Antes de tomar esa decisión, Mor Roig pidió permiso a la UCR. Antonio Tróccoli, Cesar García Puente, Mariano Blanco y Conrado Storani admiten la aceptación del ofrecimiento. Juan Carlos Pugliese, Luis León y Carlos Becerra se oponen. Ricardo Balbín mantiene una posición ecléctica. En una reunión que mantiene Mor Roig en el restaurante Pedemonte con Balbín, Duhalde, Lavalle y Cantilo convienen en que hay que consultar a la Hora del Pueblo, que agrupaba a los partidos democráticos que bregaban por recuperar la normalidad institucional. Jorge Daniel Paladino, representante peronista en la Hora del Pueblo, promovió la reunión para tratar el tema, que se realizó en la sede de la Revista “Análisis”, en Bartolomé Mitre entre Alem y 25 de Mayo. Antes de la deliberación que dio el aval, tanto Balbín como Paladino habían advertido que la no aceptación de Mor Roig ponía en grave riesgo el retorno a la democracia. El 25 de marzo, Balbín comunicó a Horacio Thedy (demócrata progresista), propulsor de la Hora del Pueblo la decisión favorable del radicalismo. Arturo Mor Roig había nacido en 1914 en Leida, ciudad catalana. Vino de niño a la Argentina, adoptó nuestra ciudadanía y se afilió a la UCR. Llegó a desempeñar una de las secretarías del Comité Nacional y a presidir la Convención de la Provincia de Buenos Aires. Se había recibido de procurador, un título intermedio en la carrera de abogacía. Ejerció representando en San Nicolás el estudio jurídico de Rubén Blanco, de Arrecifes. Más adelante, ya siendo legislador cursó la carrera completa de Ciencias Políticas en la Universidad Católica y se graduó de doctor en dicha especialidad. Fue concejal en San Nicolás y senador provincial en los períodos 1948 a 1955, 1958 a 1960 y 1960 a 1962, cumpliendo ejemplarmente su tarea. En 1963 fue electo diputado nacional y presidente de la Cámara, tarea que desempeñó con equidad y eficiencia. Fue reelegido todos los años hasta el golpe de Onganía, el 28 de junio de 1966. Este ciudadano era un hombre intachable y probo. Se desempeñó en un gobierno de facto por decisión de los partidos políticos para recuperar la normalidad institucional. Fue asesinado por Montoneros el 15 de julio de 1974 mientras se hallaba almorzando en un restaurante de San Justo, cerca de la empresa donde era empleado.
Bernardo Sheridan
Colón, provincia de Buenos Aires


La fe y el Padre Ignacio salvaron mi vida

Mi nombre es Mariana y quiero dar mi humilde testimonio. Hace exactamente una año volví a la vida. Luego de una inesperada descompensación, que me llevó a la inconsciencia total. Me llevaron a un sanatorio donde permanecí muchos días sin signos vitales. Ante el desalentador diagnóstico médico y la desesperación de mi familia, sucedió lo inesperado. Sentí la presencia de Jesús que me decía: “Ten confianza, hija mía. Tu fe te ha salvado”. Al recobrar el conocimiento y sin saber qué me había pasado, sentí que fue la fe en la misericordia divina y el rezo constante a María Santísima, a través del Santo Rosario, los que habían conmovido el corazón de Dios y derramado su gracia sobre mí, para renovarme, liberarme, y brindarme el coraje para nacer de nuevo. Me invadió una alegría interior y una fuerza sobrenatural que acompaña mis días desde aquel entonces, apoyada por la asistencia espiritual del padre Ignacio a través de sus bendiciones. Estoy profundamente agradecida por esta nueva oportunidad de vivir, y por el privilegio de poder contarlo para alimentar la esperanza de otras personas.
DNI 94.361.590


La estrategia de la oratoria

Vivimos una realidad tan vapuleada y exageradamente discutida, donde nos resulta difícil creer sin dudar, en lo que escuchamos o leemos. El concepto de credibilidad, más allá de la retórica empleada, es algo que pocos comunicadores llegan a poseer. Integrantes hoy de una estrategia social y política de múltiple uso, donde el tradicional orador ha sido sustituido por el comunicador. Personajes que según Sam Leith “utilizan la retórica tanto para mentir, como para deshacer los dobleces de las mentiras”. Distorsión de la retórica que es hoy usada audazmente por quienes saben distinguir de manera perfecta entre persuasión y convicción. En la persuasión, el sistema de referencia del oyente queda obnubilado merced a la carga emocional que pone en juego el orador al presentar como real un mundo que atrae al receptor. En la convicción, el orador mueve al oyente a obrar con reflexión mediante la actuación conjunta de sus capacidades, impulsándolo a domesticarse, actuando mediante actos reflejos que condicionan la inteligencia, la voluntad y los sentimientos de quien escucha. Por ejemplo, en los discursos de los políticos, en las leyes que nos gobiernan, en la publicidad, en toda la información que nos llega a través de los medios que hacen uso del poder de las palabras y del uso deliberado de las mismas. El concepto de orador persuasivo, que en la Grecia Clásica se lo llegó a considerar como charlatán, o virtuoso de la palabra, es hoy ofrecido como supuesto comunicador creíble. Personajes cuyas propias contradicciones demuestran que la fiabilidad no representa su mayor atributo.
Norberto Ivaldi


¿Qué nos pasó a los argentinos?

En nuestro país, la crisis no es solamente económica, también es social. Una diversidad de compatriotas adolece de valores que años atrás eran moneda corriente. La educación, el respeto, la cordialidad, el saludo, el agradecimiento, el reconocimiento a los logros ajenos se esfumaron, se dilapidaron. A un sector social le da lo mismo modificar hábitos, los cuales dejan entrever un empobrecimiento de las relaciones interpersonales. Lo peor es que, no se evidencian en muchos ciudadanos compromiso y esfuerzo para cambiar el comportamiento, la manera de obrar frente a los demás. Hoy día prevalece el individualismo por sobre la mirada abarcadora, integradora, unánime. Cada uno cuida su “quintita”. ¿Qué nos pasó a los argentinos? ¿Por qué se perdió la amabilidad en los vínculos?
Marcelo Malvestitti

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