Viernes 15 de Febrero de 2008
Los controles de alcoholemia han demostrado su utilidad en la detección de conductores que han bebido alcohol, pero veamos un poco en detalle la cosa. A los efectos de otorgar a los ciudadanos todas las garantías que las leyes les otorgan, se necesitan unas 15 personas para realizar esta tarea, entre policías e inspectores, con sus respectivos vehículos y equipos de comunicación. Como todo esto generalmente se hace de noche, el personal debe cobrar un plus por trabajo nocturno u horas extras, más los francos compensatorios. Acuerdo con que se cumpla con todas las leyes laborales vigentes, pero digo que a nosotros, los contribuyentes, nos cuesta más caro que mantener un burro a bombones. Me pregunto por qué. Acepto pagar impuestos y tasas para educación, seguridad, barrido, limpieza, etcétera, pero si el conductor de un vehículo necesita que le recuerden que no puede beber alcohol si va a conducir, pues entonces que pague este servicio especial que él demanda. Propongo los siguientes cambios a los concejales y diputados: 1) que se triplique el costo de estas multas desde las 20 hasta las 9. 2) Que se le quite el carnet de conductor por un año la primera vez y por cuatro años la segunda vez que se encuentre a una persona con alcohol en sangre y conduciendo un vehículo automotor. 3) Que se nombre un responsable de los controles de alcoholemia en cada comisaría, y que se le den los elementos y el personal necesarios para que se practiquen dentro de la primera hora de ingresadas a la dependencia policial, los controles de alcoholemia a todas las personas involucradas en un accidente de tránsito, y que si esto no se realiza en tiempo y forma, pues que se sancione con toda severidad al responsable del tema. En nuestro país, en promedio, muere una persona por hora en accidentes de tránsito. Es hora de hacer algo en serio.
Eduardo C. Flamini