Miércoles 09 de Julio de 2008
La carta del señor Felipe López del pasado lunes, titulada "La píldora es abortiva", contiene una contradictio in términis. Ejemplifica así: "¿Cómo se llama usted? Si me dice que su nombre es «X», yo le digo que no, que he hecho una encuesta y ha salido que usted se llama «Z». Su nombre es una realidad y por mucho que la gente diga que se llama de otra manera, no se cuestiona. Usted se llama así y punto". Bien, desde el inicio el planteo es erróneo, nadie se llama a sí mismo, por ello la pregunta primera debería ser: ¿cómo lo llaman a usted?; si interrogo a la sociedad y me responden que lo llamamos "Z", no caben más preguntas. El nombre es un atributo social de la personalidad y hace al principio de identidad. ¿Quién llamaba Norma Baker a Marylin Monroe? Pero la contradicción mayor de López está en afirmar que una encuesta responde mayoritariamente que el nombre es "Z" y no admitir este veredicto. Cosa de orates, porque cada uno de los encuestados proseguirá llamándolo "Z" a "X", aunque "FL" se atribule.
Felipe García, garfe@yahoo.es