Cartas de lectores

Comparar con lo peor

El extenso confinamiento al que estamos sometidos, curvas y picos que parecen sustraerse a la racionalidad sanitaria, deterioro emocional y sumas de prohibiciones no alcanzan para abrir un diálogo que incluya otras propuestas.

Jueves 06 de Agosto de 2020

El extenso confinamiento al que estamos sometidos, curvas y picos que parecen sustraerse a la racionalidad sanitaria, deterioro emocional y sumas de prohibiciones no alcanzan para abrir un diálogo que incluya otras propuestas. Las otras propuestas son anticuarentena y están fuera de la ley. Japón, con 126.000.000 de habitantes, hasta hace unos días contaba con muy pocos contagios y 1.004 personas fallecidas. El estado de emergencia duró un mes y medio, se levantó a fines de mayo. En esta etapa no hubo mayores restricciones para los ciudadanos y los comercios permanecieron abiertos. La responsabilidad personal y el respeto del Estado por las libertades aportó excelentes resultados. No fueron presa de un “perfil hormonal” inducido por el miedo y el indiscriminado abuso de poder. Estas condiciones de estrés inundan al organismo de cortisol y la testosterona baja. Sumado a la falta de contactos sociales y afectivos, deterioro económico y grave restricción de perspectivas se configura una muy mala receta para el sistema inmune. Desde la multa y el secuestro de bicicletas a un grupo de ciclistas por haber atravesado un departamento que no les correspondía, a la conmovedora carta de la hija del músico Manolo Juárez, infectado de coronavirus en el hospital donde ingresó por una afección cardíaca, y su doloroso batallar para poder despedirse de su padre, casi nos hace envidiar la muerte de los antiguos esquimales. En Japón no se usan los celulares en el transporte público. No está prohibido. Es una manera de respetar al que quiere viajar en silencio, actitud que no emana de leyes sino de una empatía con el otro. Y viene de la mano de una educación con perfil cívico. Pero a nosotros nos sigue agradando compararnos con lo peor.

Beatriz Salto

DNI 11.826.364

El ejemplo del exilio

La actitud del rey benemérito de España, Juan Carlos I, de exiliarse para no entorpecer la actividad gubernamental, ¿no sería un buen ejemplo a seguir en la Argentina? A quien le quepa el sayo, que se lo ponga.

Roberto Meneghini

DNI 6.069.678

Debemos cuidar la salud mental

Debo expresar mi malhumor en primera persona al verme afectado en mis libertades para visitar a mis hijos y nietos, una de ellas de un año y medio que no tuve oportunidad de verla desde el 15 de marzo. En el otro caso, una nuera transitando un embarazo que tampoco pude acompañar en virtud de las restricciones impuestas por un gobierno que se ha erigido en celador de sus gobernados. No estoy de acuerdo con quienes niegan la existencia del virus y tampoco sus consecuencias, sí lo estoy con las medidas de profilaxis que todos conocemos. No concuerdo con las formas de comunicar, incluso lamento que los medios contribuyan involuntariamente a generar en las personas una angustia innecesaria, con bombardeo de noticias durante todo el día. En el fondo de un canal desde hace cinco meses aparece el dibujo animado de un virus. Luego, médicos estrellas mediáticos que confrontan y explican índices dudosos que sólo ellos entienden para agregar más confusión. Creo que en esto, y dadas las características, ya deberían tomar cartas en el asunto abogados, psicólogos y psiquiatras, hay que cuidar la salud mental.

Roberto Rubén Sánchez

¿No son muchos los robos?

La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, le dijo a la prensa internacional que “no son muchos los robos, sino que la prensa los hace visibles”. Con todo respeto, estimada señora, creo tendría que ir al oculista. Yo fui a la comisaría a denunciar dos robos y un incendio en el lapso de 35 días. ¿Le parece poco en un mismo lugar? Por favor, tome cartas en el asunto. Si no corre peligro de que la asalten a usted también. Gracias.

Cecilia Goyret

DNI 94.773.331

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario