Cartas de lectores

Cómo atacar ya la inseguridad

El asesinato del chofer de un micro de pasajeros a manos de un menor tiene que marcar un antes y un después en la sociedad, si es que pretendemos que la palabra "futuro" no desaparezca de nuestro vocabulario.

Martes 24 de Abril de 2018

El asesinato del chofer de un micro de pasajeros a manos de un menor tiene que marcar un antes y un después en la sociedad, si es que pretendemos que la palabra "futuro" no desaparezca de nuestro vocabulario. Hace tiempo que desde los medios se habla de los "ni ni", de la droga en colegios, en fiestas y en las villas. El problema es que se habla "como noticia", cada vez que se produce un hecho que conmociona, con muertes. Pero esto luego será reemplazado por otras "noticias" y no se volverá a hablar del tema, probablemente hasta el próximo asesinato. No se puede esperar un solo día más. Todos los bloques deben unirse para discutir y convertir en ley un "Servicio Cívil de Encauzados" (o el nombre que quieran). Este debería tener como misión erradicar de las calles y/o cárceles a jóvenes (el desde-hasta qué edad será motivo de debate entre los legisladores) que no estudian ni trabajan y que además delinquen (en la mayoría de los casos se drogan y en otros matan). Funcionando como una especie de "granja de rehabilitación" en donde deberían trabajar profesionales de la salud, el deporte y la enseñanza, cubriendo estos rubros, donde están patentizadas sus carencias. A estos jóvenes habrá que desintoxicarlos física y psíquicamente, alimentarlos adecuadamente, obligarlos a estudiar y a capacitarse, a practicar deportes, enseñándoles valores y a no discriminar (ni a odiar). Prepararlos para que puedan reinsertarse en el mundo del trabajo, en la cultura del esfuerzo y haciendo que renazca "el deseo" en ellos. El Estado tiene que adelantarse a la cárcel que les espera o a los asesinatos que seguirán ocupando la tapa de los diarios. Pretender que las familias que los expulsaron se hagan cargo de ellos o que "adecuadas políticas" cambien la fórmula del cóctel explosivo que habita ​en ​el "cuerpo social" (con índices de pobreza y marginalidad insostenibles), por más que se les otorguen más subsidios es como mínimo insuficiente. Son una tribu urbana sin control que acecha, amedrenta y empeora el ánimo de los vecinos. Hay que mejorarles su pronóstico de vida, darles certidumbre, para no perder (ya no hipotecar) el futuro de todos. Los profesionales deberán ser secundados por la oficialidad del Ejército que, con precisas normas y pautas (definidas en la ley) velarán por el cumplimiento de las mismas. Podría aprovecharse la infraestructura cuartelaría (porque abarataría enormemente los costos para el Estado), acondicionándola para esta función (probablemente deje de ser necesario la construcción de nuevas cárceles con esto). Mientras se piensa en depurar la Justicia, en cómo combatir la corrupción, y en cómo crear nuevas fuentes de trabajo, en reinsertarnos en el mundo y en repensar "hacia dónde queremos ir", hay que ocuparse de los "ni ni", con un programa que los abarque a todos ellos al mismo tiempo, y lo más pronto posible. Sin chicanas, el oficialismo y toda la oposición, asistiendo a las reuniones de comisión tendrían que darle forma, para que se trate en el recinto y nos pongamos a trabajar todos. ¡Cuanto antes!

Es una verdadera vergüenza

En la tapa de La Capital del 21de abril pasado, como título principal aparece "Buscan proteger a 30 hombres que corren riesgo de ser asesinados". Bajada: "Mantendrían vínculos con las bandas que disputan territorios (se entiende "narcos"). Para tratar de detener la ola de crímenes la provincia les ofreció custodia las 24 horas. Muchos la rechazaron porque eso implicaría alejarse del delito. Cada operativo le cuesta al Estado $ 300.000 por mes. La noticia no merece otro comentario que una palabra: vergüenza.

José Humberto Donati


Entregadores de la educación

Es fácil responder a esta pregunta. Hace unos días asistimos a un hecho vergonzoso. Los docentes aceptamos la propuesta salarial realizada por el gobierno provincial. Ahora bien, ¿todos sabían lo que votaban, conocían las otras mociones, o hubo engaños, desinformación, malentendidos y presión sindical? A las claras la oferta es miserable e insuficiente. El gobierno provincial jugó a dilatar la cuestión y ver como el bolsillo de los docentes apremiaba, jugó a dar lástima y a endurecerse con un decreto y jugó también a amenazar con descuentos. Pero el gobierno no jugó solo. Podría contarles con conocimiento de causa como la agrupación "Trabajadores de la educación", que responde a Amsafé provincial, presionaba por whatsapp a los docentes incitando a votar por la moción n°2 (aceptación de la mezquina oferta salarial). En un grupo administrado por ellos, integrado por docentes reemplazantes, se censuraba, se bloqueaba y se eliminaba a quienes se atrevían a pensar críticamente y con una postura diferente. Esa agrupación que supuestamente defiende a los docentes reemplazantes les estaba pidiendo que sean ellos quienes voten para seguir viviendo por debajo de la línea de pobreza. Es una vergüenza tener dirigentes gremiales que consideren superadora a una oferta que sufre un mínimo incremento y en negro. La cláusula gatillo no recompone el sueldo ni recupera las pérdidas de poder adquisitivo de años anteriores donde se cerraron acuerdos por debajo de la inflación. Las constantes amenazas de descuentos o pérdida del presentismo propagadas desde esta misma agrupación (como voceros de la ministra Balagué) generaron temor y acobardaron a quienes sienten con fuerza el ajuste. Los alquileres aumentaron un 30 por ciento pero el salario un 18 y en dos veces. La tarifa de gas un 46 por ciento pero el salario un 18 en dos veces. El transporte urbano un 31 por ciento en lo que va del año pero el salario un 18 en dos veces. El agua un 50 por ciento, la luz un 35 por ciento, los taxis un 25 por ciento, las prepagas un 28 por ciento y podría seguir. Ya saben compañeros docentes, cuando la soga apriete el cuello y nos sobren demasiados días al finalizar el sueldo es a ellos a quienes tenemos que ir a buscar, ellos son tan responsables como el gobierno provincial y nacional. Es una pena, pero la lucha sigue, ahora se da en el aula y hay que estar atentos para reconocer quiénes están de nuestro lado y defienden nuestros intereses y quiénes no.

Luciano Pamucio
DNI 30.459.140


Cambios lamentables

Debemos tener memoria. Así no volverían a ocurrir cambios tan lamentables que después sólo sirven para añorar lo que fue. Como ejemplo recordemos la magnificencia del Banco Nación de otrora, en la esquina de Córdoba y San Martín, volteado, destruido sin piedad en sus mármoles, sus columnas, sus rejas y su arquitectura perfecta, para ser cambiado por un vulgar cubo de vidrio. Sólo nos recuerda el pasado el reducto del ECU, en calle San Martín, que provoca admiración y suspiros que siguen significando "¿Por qué se destruyó toda la esquina? ¿Por qué no hicimos nada para impedirlo?". Y ahora, después de varios fracasados intentos de "mejorar" algo que realmente empeoró, con críticas que ya son tardías, ponen la mira en el emblemático y hermosísimo bulevar Oroño, no se entiende con qué empeño oculto e inentendible. Si precisan ciclovías, que demarquen una hacia el norte por calle Alvear, y otra por Balcarce que circule hacia el sur. Muy simple. Y que controlen (que ahora nadie lo hace) que ningún ciclista se atreva a no cumplir la ley, siempre trasgredida, de seguir manejando empecinadamente por el cantero central para peatones, hermosísimo con sus palmeras, de vegetación perenne, sus farolas inigualables, sus sillones antiguos que denotan y recuerdan el ayer, el hoy y el siempre. Basta de cambios drásticos e inadmisibles, basta de atentar contra una perfección que debe ser respetada. Que no sea, otra vez, tarde para lamentar.

Olga Bressano
DNI 5.543.291


Celulares en las cárceles

Ya estoy cansado de oír por la radio o la tele que se ingresan celulares (de manera clandestina) a las cárceles. Yo quisiera saber hasta cuándo van a dejar pasar los celulares a las cárceles de nuestra provincia. ¿Cuándo va a ser el día que pongan en disponibilidad a un director? Son ellos los responsables de que nuestras cárceles estén llenas de celulares y demás productos electrónicos. Siempre la paga el de más abajo, el de menor jerarquía, y nunca se ataca a los grandes jefes incluyendo también al director general del servicio penitenciario. Ellos son los responsables de que esto pase, y también de brindar información a los mismos presos para que las cárceles estén tranquilas y no suceda nada importante. Espero que se tomen medidas.

Andrés Tazzioli
DNI 27.330.224


Grandezas y bajezas

Por Evita, mi madre un día recibió su primera muñeca en Hernandarias, Entre Ríos. En el mismo Hernandarias, a mi padre un gobierno peronista no le pagó el juicio ganado, y por tal razón con mis hermanos hacíamos una "vaquita" para comprar su oxígeno. Con Alfonsín, un radical de ley, mi abuelo hachero puso luz en su rancho. Por la ineptitud de otro radical, gente de clase media se hizo pobre o murió sin saborear los frutos del suelo patrio. No se trata de partidos o de creer a ciegas, es la grandeza de los hombres y la valentía de las mujeres lo que marca la diferencia. Transformar un paraíso en desierto no es tarea fácil. Se requiere de muchos años, con actores avaros. Se necesitan muchos argentinos que miren para otro lado. Si Argentina generó patriotas, significa que tiene lo necesario para seguirlos generando. Eso sí, desde niño debemos criarlos y educarlos para que piensen en el bien común. Desde niño debemos mostrarles con ejemplos concretos qué cosas hacen una patria libre y qué cosas nos condena a vivir como esclavos.

Miguel Faes

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